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Cultura

​“El árbol de chocolate” realiza su debut en Londres

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P27 ARBOL DE CHOCOLATE GRUPO LATIN  STAGE



Arelys Goncalves

Las opciones de teatro infantil no son las más abundantes en Londres y mucho menos si se trata de eventos para la audiencia de habla hispana. Sin embargo, eso parece estar cambiando con la nueva propuesta presentada por The Latin Stage el pasado fin de semana. La puesta en escena por primera vez en Londres de la pieza "El árbol de chocolate" demostró que se puede hacer mucho con la imaginación y el talento latinoamericano.

La actriz venezolana Gledys Ibarra, escritora y directora de la obra, ofreció, junto a su elenco, una forma sencilla, amena y muy divertida de hacer teatro, mientras se adentra en los temas más sensibles de la sociedad. La historia que transcurre en aquel lugar llamado "Pueblo Verde" va cautivando a los espectadores por la dedicación de sus habitantes en cuidar la fábrica de chocolates y protegerla de la influencia de quienes quieren aprovecharse de ella.

Mientras tanto, dos temerosas y antipáticas brujas, Traki y Truki, tratan por todos los medios de adueñarse de la fábrica y controlar a los niños del pueblo. El desenlace tiene mucho que ver con el trabajo en equipo, el amor por los otros y la confianza en nosotros mismos.

La presentación que se realizó el pasado domingo 8 de marzo en Drayton Arms Theatre estuvo a casa llena. La ovación en la pequeña sala de Old Brompton Road no se hizo esperar tras el fin del espectáculo ofrecido por un elenco multinacional integrado por los actores  Bladimir Aguilar (el árbol de chocolate), Stephany Villabonna (Truki), Gabriela Vázquez (Traki), Mirko Basiglio (Firifiri), Sabrina Gasca (Trenzas), María Fernanda Coello (Boloberta), Linda Bunnetta (la madre), Patrizia Fusco (la abuela) y la participación especial de las niñas Antonia y Manuela Mora.

El bien y el malBasada en la premisa de que el bien siempre triunfa, la obra toca temas como el valor de la amistad, de la naturaleza y la familia y la importancia de disfrutar de la niñez, y de compartir entre amigos. También resulta un llamado a la tolerancia, al respeto y al rechazo al acoso. Su mensaje está cargado de un fuerte contenido educativo en un entorno de entretenimiento que espera quedar como una experiencia positiva en cada uno de los asistentes.

La trama no deja de lado la influencia de las redes sociales y de la tecnología como elemento de aislamiento y advierte sobre la necesidad de establecer límites en su uso antes de caer en el exceso. Es una enseñanza hecha cuento que rescata la belleza de la inocencia y la pureza de los niños.

Tal vez eso se debe a que la historia surgió de los cuentos que Ibarra le contaba a sus nietos, esa pasión por entretenerlos y, al mismo tiempo prepararlos para la vida, quizás tuvo mucho que ver en la manera delicada y tierna como la concibió.

La obra, que ya lleva cuatro temporadas en Miami y que hizo su debut en Londres, promete regresar pronto para seguir endulzando con su árbol de chocolate a nuevas audiencias.


Foto cortesía The Latin Stage