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Reino Unido

​Mujeres latinoamericanas marcan la diferencia en la Policía de Londres

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Arelys Goncalves

Fotos cortesía

La Policía Metropolitana es la mayor fuerza policial en el Reino Unido y se dedica a la lucha e investigación del crimen en Londres. El año pasado esta institución celebró por todo lo alto 100 años desde la primera vez que una mujer formó parte de sus filas. Para recordar esta conmemoración y, a propósito del mes de la mujer, les traemos este reportaje en el que les presentamos a tres integrantes del cuerpo policial nacidas en Latinoamérica. Conoceremos sus historias de lucha, de sacrificio y dedicación en esta exigente y arriesgada profesión.

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La voluntad de marcar la diferencia, de romper estereotipos y abrirse camino con dignidad en un país distinto han sido las armas más fuertes para estas tres oficiales dignas de admiración y reconocimiento. Juliet Eracleous, Luz Turner y Rosa Dimate cuentan a Express News sobre los cambios que han dado a sus vidas y lo que han podido aprender en el ejercicio de sus funciones.

Así como muchas otras oficiales, ellas trabajan al servicio de la comunidad y arriesgan sus vidas para garantizar el bienestar y la seguridad de todos ciudadanos.

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Juliet Eracleous: Tenemos mucho que aportar

Nacida en Santiago de Cali, vino a Londres a temprana edad y ya lleva 22 años en el Reino Unido. Se unió al cuerpo policial luego de terminar sus estudios universitarios y tiene 12 años trabajando en esta institución.

Trabaja en la Unidad Forense y de Medicina Legal y, a través de su trabajo, quiere mostrar lo valioso que es el aporte que se puede realizar a través de esta profesión y las oportunidades que ofrece en el campo laboral. “Mostrarles como nuestra cultura puede marcar la diferencia de una forma positiva en esta sociedad”.

A través de los años, Juliet aprendió mucho de su vida como migrante y la evalúa como una experiencia positiva. El resultado se debe en buena parte al amor y el apoyo incondicional de su madre. Laboralmente también está satisfecha: “Me he sentido muy afortunada de poder demonstrar el valor que podemos brindar a la comunidad que servimos”, explica. Ella es la primera en su familia que trabaja como policía y comenta que el respaldo de sus seres queridos y amigos ha sido vital para alcanzar sus metas.

Para ella, su origen latinoamericano nunca ha sido un impedimento para alcanzar sus propósitos. “Mi condición como mujer latinoamericana me ha servido para desmitificar algunos de los estereotipos que tenemos los latinoamericanos y, en especial, los colombianos, debido a series de televisión donde muestran a Colombia en forma negativa”. Sin embargo, en su opinión, lejos de ser una desventaja, el mismo hecho de hablar otros idiomas ha sido útil para su carrera.

Contrario a los estereotipos, Juliet considera que las mujeres latinas están perfectamente capacitadas para realizar este trabajo: “Creo que pueden aportar

mucho valor cultural y nuestra presencia en el sector público y gubernamental es importante para poder ser reconocidos como una comunidad que está en pleno desarrollo”.

La decisión de formar parte de la policía fue tomada después de graduarse. Ella quería encontrar un lugar donde ejercer su profesión en el área judicial y forense. Su primera etapa fue en la Unidad Neighbourhood Policing, en el ayuntamiento de Kensington and Chelsea. Tras un tiempo, toco a su puerta la oportunidad de llegar a donde se encuentra actualmente, en la Unidad de Ciencias Forenses y Medicina Legal - Biology & Trace (DNA Recovery), en donde ejerce el rol de perito forense.

Pese a que desde fuera se ve el trabajo policial como un asunto de hombres, Juliet no se ha sentido discriminada. Tal como explica, los valores y las aptitudes para formar parte de la Met Police no responden a un asunto de género, sino, más bien, a valores como “honestidad, integridad, respeto, consistencia, compasión, humildad, colaboración y compromiso”. A través de los años, su trabajo ha estado minado de buenas experiencias y le ha permitido crecer, aprender mucho y “sentir que puedo aportar valor y servir como ejemplo a mi comunidad”.

Como no todo es perfecto, los desafíos de este trabajo muchas veces tienen que ver con horarios laborales que llama “antisociales o antifamiliares”, la falta de incrementos salariales y los reajustes o recortes de presupuesto.

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Luz Turner: Puedes lograr todo lo que te propongas

Luz es otra caleña que desde hace 20 años vive en el Reino Unido. Se unió a la Policía Metropolitana hace dos años por iniciativa de su hija mayor y trabaja de la mano con las escuelas para atacar los problemas relacionados con los jóvenes. Previamente estuvo en el Response Team.

Así como Juliet, Luz considera que la experiencia ha sido positiva y que, pese a lo que se cree, ella nunca ha se ha sentido en peligro en su trabajo. “La policía tiene mucho respeto. Siempre te abren las puertas y están dispuestos a colaborar con la autoridad”, comenta.

Como parte de las mejores experiencias que ha tenido en su función, menciona la oportunidad de formar parte de la Asociación Latinoamericana de la policía y “estar rodeada de personas de tu mismo origen por una misma causa”.

Entre los retos y las situaciones más incómodas de su labor habla de cuando tienen que resolver problemas a los que no se les ve una salida. Sin embargo, cada experiencia y cada desafío le ha permitido crecer a nivel personal y profesional: “Estar en la policía sí me ha cambiado. Me ha hecho más fuerte como mujer, más humana como persona y más creyente en mi fe”, resalta.

Como inmigrante reconoce que pertenece a una minoría, pero hablar otro idioma suele ser una ventaja porque puede ayudar e intervenir como traductora en momentos en los que es necesario. Luz se siente feliz por la decisión que tomó de formar parte de la policía, una opción que recomendaría abiertamente: “Sí, definitivamente es un trabajo muy gratificante”, destaca.

Aunque reconoce que a veces es difícil ajustar a la familia a su ritmo, especialmente cuando hay situaciones que ameritan trabajar más horas, siente que eso no es una limitación para seguir adelante. Por el contrario, “Mi familia y mis amigos en Colombia y mis hijas aquí en Londres están muy orgullosos y ha sido un ejemplo para demostrar que todo lo que uno se proponga en la vida, con la ayuda de Dios, lo puede conseguir”.

En cuanto a los desafíos de la policía, para ella, pese a que el aumento de la criminalidad se le ha atribuido a la reducción de policías por razones presupuestarias, considera que el incremento del consumo de drogas tiene mucho que ver con la problemática. “La policía patrulla no solo en uniforme, también hay oficiales en ropa civil que le siguen la pista a miembros de pandillas y organizaciones delincuenciales”, explica.

Ella trabaja en la zona de Islington y allí hay un alto índice de robos de teléfonos móviles. “La policía está trabajando con el Council y se están creando diferentes estrategias para reducir este tipo de delitos”, detalla.

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Rosa Dimate: Romper el molde

Desde hace 28 años vive en Reino Unido. Oriunda del Municipio Cabrera, en Colombia, desde muy temprana edad salió de su país para estudiar y prepararse académicamente. A su llegada, recuerda que no todo fue color rosa. Tuvo que trabajar duro para salir adelante y volver realidad sus sueños.

Su trabajo en la Policía Metropolitana comenzó en 2004. Su plan inicial era dar clases en las escuelas secundarias, pero no fue lo que esperaba, así que se fue por los retos grandes y decidió trabajar en algo totalmente diferente. En esa época, comenta, los requisitos eran un poco más drásticos que los que se piden ahora. Sin embargo, destaca que las exigencias más importantes eran la comunicación, la perseverancia y poder cultivar y mantener buenas relaciones con las comunidades en Londres”.

En la actualidad, Rosa se destaca como oficial de conexión entre la policía y las escuelas secundarias en Islington. Para ella, los retos de trabajar en el sector no resultan diferentes a otros campos en donde siempre hay algo de sexismo y racismo. Su experiencia la ha llevado a trabajar siempre de oficial de patrulla. “He trabajado con algunos grupos especializados y he visto como se investigan y llevan casos de homicidio, asaltos, violencia doméstica y vigilancia”.

Hablar varios idiomas le ha permitido jugar un rol en diferentes áreas, “dándome la oportunidad de estar involucrada en investigaciones en las cuales un oficial normal no puede estar a no ser que sea parte de ese equipo”. Así como para Luz y Juliet, Rosa piensa que el idioma es una ventaja y ser inmigrante no tiene nada que ver con el desempeño de sus funciones. “Si eres buen oficial, puedes ser muy eficiente”, agrega.

En el día a día, eventualmente se ha sentido intimidada, pero su preparación y la comunicación le ha permitido solventar la situación. En casos excepcionales, la comunidad ha respondido para ayudarla. Sin embargo, esos son momentos muy escasos. Para ella, el balance es positivo. “Lo mejor que me ha pasado es que mucha gente de los sitios donde yo he trabajado me reconocen y me dan un abrazo, sin importarles que yo esté uniformada en ese momento”, recuerda.

Al reflexionar sobre los cambios que la profesión ha generado en ella, dice que uno se acostumbra a estar pendiente de que no esté pasando nada a su alrededor y “es difícil dejar la mujer policía en el trabajo”. Invita a otras a que se unan al cuerpo de la policía. “Es un trabajo que pide dedicación, pero, al mismo tiempo, pide empatía y humanidad”.

Sobre los delitos, cree que el tema es complicado. “Creo que la educación viene de casa, aunque las tentaciones y las malas amistades están en la calle y la gente tiene miedo de señalar y desenmascarar a los delincuentes”. A su juicio, la sociedad juega un papel primordial: “Tiene que hacer mucho más para ensenarles a los jóvenes que el dinero no es felicidad o prosperidad. Hay que alimentar el alma mucho más de lo que lo estamos haciendo”, aconseja.

Al hablar de su familia, agradece el apoyo y sabe que también hay parte de sacrificio por las largas horas de trabajo. “Lo importante para mí es que ellos están orgullosos del trabajo que desempeño y que nosotras hemos roto el molde y muchas mujeres más de nuestra comunidad latina vendrán a enriquecer a la Policía Metropolitana en Londres. Esperamos ser una inspiración para ellas”, concluyó.