13 °C
Cultura

​“El pluralismo de Amalia Pica desde Londres a Sevilla”

|

P26 Cortesia Lorena Beneitez 1



Texto y fotos por Lorena Benéitez

A raíz de la performance “Asamblea” con motivo de “Under The Same Sun: Art from Latin America Today” (South London Gallery, 2016) actuaban en una única fila con silla en mano, un grupo de participantes con afinidades pasadas culturales. Eran invitados a reunirse en círculo, moviendo sus cuerpos al caminar, autoconvocadas por tiempo reducido en los exteriores de Peckham Square. Fue al sur de Londres, distrito de Southwark conectando con La City a través de los cinco puentes.

Produce proyecciones, fotografías, dibujos, esculturas e instalaciones recurriendo una y otra vez a la participación cívica, evitando el proceso creativo solitario en el taller británico desde el 2008.

La artista y docente Británica/Argentina, Amalia Pica tiene en curso la muestra “Private & Confidential” en The New Art Gallery del centro de la ciudad de Walsall perteneciente al Condado de West Midlands -thenewartgallerywalsall.org.uk-, donde explora la cultura material de los sistemas burocráticos, hasta el 2 de febrero.

Cambiando de país, viajando a España, concretamente en Andalucía se ubica otra exposición titulada a secas “Amalia Pica”. Es en el Claustrón Este, unas antiguas celdas de monjes cartujos donde expande sus metáforas conocidas y otras nuevas (2008 a 2018).  Agudiza interrelaciones y reflexiones bajo la coordinación de la asistente curatorial Rosana Gazdzinski Gutiérrez.

Once obras en 120 m² comprendidos a lo largo del pasillo abovedado con 50.000 piezas de “confeti” coloreado adheridos al suelo, advierten lo efímero de sentirse felizmente libre -realizados durante cinco días con la colaboración de alumnos en la Facultad de Bellas Artes- con salas alternas en los laterales y jugando las dimensiones variables del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla, 1998). Declarado Bien de Interés Cultural en plena Isla de La Cartuja.

Desde hace diez años el CAAC incluye un programa de artistas latinoamericanas: Yeni y Nan -colectivo de Jennifer Hackshaw (Venezuela, 1948) y Mª Luisa González (Venezuela, 1956)-, Anna Bella Geiger (Brasil, 1933), Lotty Rosenfeld (Chile, 1943) y Marta Minujín (Argentina, 1943).

Amalia Pica (Argentina, 1978) natural de Neuquén al noroeste de la Patagonia, creció en Cipolletti y Río Negro, aprendió en las Clínicas de Obra (2001 a 2003) a manos de Tulio Sagastizabal (Argentina, 1948) modelando el carácter inconcluso del conocimiento en los anillos que van desde las grandes urbes a las escenas más locales. Luego vendría Dinamarca y Ámsterdam. Ella misma es un laboratorio de pensamientos, ideas y prácticas de ensayo constantes.

Abre la visita el material que activan los performers “A∩B∩C (Línea)”, 2013 -leído A intersección B intersección C-, una manifestación de los Diagramas de Venn. Aboga por las intersecciones y superposiciones de las cuarenta y cuatro piezas en metacrilato coloreado colocados en los anaqueles, donde cuatro personas irán cogiendo esas geometrías de la protesta y presentándolas a los visitantes sentados en la gradería de enfrente. Apoya con un vídeo de Rafael Ortega.

Desea ser capaz de expresar y ser comprendida. Cada posible mirada del espectador será interpreta de manera diversa entre la fuerza e ironía traspasada a los objetos encontrados. Se concentra en tres ideas por esta vez: teoría de los conjuntos / pasado en Argentina -dictadura militar (1976-1983) y corralito financiero (3 de diciembre de 2001)-, celebración / protesta y escucha / silencio.

“(In) audito (sala)”, 2019 -realizada ex-profeso-   con doscientos objetos escayolados pintados en blanco cuelgan sobre las paredes. Hacer ruido con caceroladas, chanclas, zapatos,  palos, machetes, trompetas, tambores o garrafas al son del descontento de una época. Y la acción filmada “Sobre la educación” al pintar ella misma en blanco la escultura ecuestre del líder político y militar venezolano Simón Bolívar en Montevideo. Enlazan las obras con el movimiento contracultural de Los Provos Holandeses (1965-1967).

Vitrinas alineadas en la misma elevación y exentas depositan Paliativos para oyentes crónicos. Son “tapones” de protección al canal auditivo en plata, oro, bronce y cobre recogidos en una estrecha sala. Le sigue la instalación de setenta vasos de vidrio con variedad de formas estéticas -tomados de personas reales para oír conversaciones- adheridos a lo largo de la pared en diferentes alturas forman “Oír a escondidas” entendido como un acto humano incorrecto e ilegal.

La última sala combina pieza de Pancartas, banderines y juegos geométricos festivos propias de las manifestaciones públicas.

El uso social del espacio, los límites del lenguaje, retener la atención de quienes escuchan, las festividades, los valores plurales, el círculo, lo cromático o la comunicación entre personas son claves en su trabajo formal y conceptual.

Prevista por la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico con inversión de los Fondos de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea, una ampliación por el arquitecto Fernando Visedo Manzanares rehabilitando el Pabellón del XV -espacio en desuso desde hace veintisiete años como almacenamiento de elementos artísticos y expositivos, antes fue la visión del mundo en 1492 con la Muestra Universal del 92- prevista para el 2022. La intención es aumentar los talleres, espacio de exhibición permanente y almacén visible de la colección propia hace tiempo demandado, anexo que supondrá sumarle 6.000 m².

*Lorena Benéitez es Historiadora del arte contemporáneo