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​El incierto futuro del "Fish & Chips" Británico

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P12 fish and chips



Colin Gordon

www.colindgordon.co.uk

¿Qué tienen en común el actor estadounidense David Duchovny, la ex reina Sofía de España, el boxeador británico Tyson Fury y el cantante / compositor británico Robbie Williams? Todos ellos son pescetarios. Esto significa que se abstienen de comer cualquier tipo de carne, a excepción del pescado y otros mariscos como camarones, almejas y langostas. Como la autora de cocina vegana, Jolinda Hackett, señaló en "spruceeats.com" el 22 de enero, los pescetarios creen que un consumo moderado de pescado o aceites de pescado, que son ricos en ácidos grasos omega, es necesario para una salud óptima.

La Sociedad Vegetariana (VS) no está de acuerdo. Insiste que hay muchas otras alternativas disponibles, como la linaza y los alimentos de cáñamo y, además, que el pescado grasoso contiene contaminantes como dioxinas, PCB (los ahora prohibidos policlorobifenilos) y el mercurio. El VS también argumenta que los peces sienten dolor, que cerca de 300,000 ballenas, delfines y marsopas mueren cada año al quedar cautivos en las redes y que la pesca industrial está reduciendo la biodiversidad de los océanos y por lo tanto, destruyendo inexorablemente el planeta.

Según una encuesta sobre las tendencias dietéticas en el Reino Unido realizada por "Finder.com" y citada por su contribuyente Georgia-Rose Johnson el 22 de enero, 23% de los residentes británicos están pensando cambiar a un régimen vegetariano, vegano (solo comida hecha de plantas, como vegetales, granos, nueces y frutas, sin productos lácteos ni huevos), o una dieta pescetariana.  Finder calcula que, si todos los encuestados mantienen su decisión, habrá 2,515,361 vegetarianos y 1,703,109 pescetarios en el Reino Unido para fines de 2020. Aparentemente, 15% de la “generación milenaria” (nacido entre 1980 y principios del siglo 21) ha renunciado a la carne.

No obstante, los pescetarios enfrentan un problema potencial que podría preocuparles más que sus diferencias con los vegetarianos. Bruselas ha advertido, según lo informado por James Crisp, el corresponsal del Daily Telegraph en Bélgica, que si el Reino Unido no permite que los países de la Unión Europea (UE) continúen pescando en sus aguas territoriales después del Brexit, su población será "privada de sus pescados y papas fritas tradicionales". Esto se debe a que los locales que ofrecen esta combinación, estimadas en 10.500 por la Federación Nacional de Freidoras de Pescado (NFFF), dependen de las importaciones de bacalao. y eglefino de la UE para permanecer en el negocio. Además, los miembros de NFFF ya están sufriendo de alquileres y tasas más altas, así como un aumento significativo en la competencia de los establecimientos de comida rápida.

Datos publicados por la alemana Sabina Weyand, negociadora adjunta de Brexit para la UE, muestran que Gran Bretaña atrapa solo el 5% de su bacalao, alrededor de 21,000 toneladas e importa el resto, equivalente a 110,000 toneladas. Más del 50% del eglefino consumido en el Reino Unido, 47,000 toneladas en 2019, es importado. Por añadidura, existe el riesgo de una "batalla en el mar" entre pescadores franceses y británicos. Eric Gosselin, un jefe de pesca de Boulogne en Francia, ha anunciado que si su flota de 50 barcos está excluida de las aguas del Reino Unido, donde capturan el 60% de sus peces, bloquearán los camiones británicos transportando pescado a su país. Gran Bretaña envía el 81% de su caballa y el 93% de su arenque al extranjero.

El columnista de la revista Prospect, Simon Taylor, observó el 20 de enero que, aunque la industria pesquera del Reino Unido hoy en día contribuye solo con el 0,12% del PIB nacional en comparación con el 4% del sector automotriz y el 1,1% del turismo patrimonial, sus pescadores "disfrutan de un fuerte apoyo de un público que los admira por realizar un trabajo peligroso en condiciones extremas".

Tony Connelly, corresponsal del RTE (la emisora de radio y televisión irlandesa), retrata este asunto como "totémico, emotivo y empapado en el simbolismo de Gran Bretaña retomando el control". El destaca, sin embargo, la realidad de que, no obstante que el Reino Unido se vuelva en un estado costero independiente con derecho, en teoría, a extraer la mayor cantidad posible de las reservas en sus propias aguas, un acuerdo de libre comercio con la UE (como exige Bruselas) estará vinculado al acceso que obtengan los buques de la UE a los peces que habitan el mar británico.

La Asociación Británica de Pesca Marítima considera "sumamente injusto" que los pescadores europeos tomen 173 veces más arenque, 45 veces más merlán, 16 veces más caballa y 14 veces más eglefino y bacalao de las aguas del Reino Unido que sus homólogos británicos. También es aprensivo que la Marina Real no tenga la capacidad suficiente para proteger o controlar los límites y fronteras marítimas del país. Gerard van Balsfoort, dirigente de la Alianza Europea de Pesca, que representa a más de 18,000 pescadores europeos, le dijo a la BBC que sus socios ignorarán cualquier restricción impuesta para ingresar a las aguas del Reino Unido y continuarán pescando allí independientemente del resultado de las negociaciones de transición entre Gran Bretaña y la UE.