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Reino Unido

Inmigrantes poco calificados no entrarían al país

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P8 DNI



Por Ulysses Maldonado

Es probable que a los inmigrantes poco calificados se les prohíba mudarse a Gran Bretaña a fines de este año después de que el Gobierno adelantara sus planes para un nuevo sistema de inmigración.

El Reino Unido tendrá el poder de poner fin a la libre circulación y establecer sus propias reglas sobre migración al final del período de transición del Brexit, que se extiende hasta el 31 de diciembre.

Anteriormente se esperaba que el Gobierno mantuviera las normas vigentes durante dos años más, antes de introducir un sistema "basado en puntos" que haría casi imposible que los inmigrantes menos calificados trabajen en el Reino Unido.

Los ministros ahora planean establecer el nuevo sistema tan pronto como la transición haya terminado.

Un funcionario del No10 dijo a la prensa que "Necesitamos generar cambios y las empresas deben estar preparadas para que la migración incontrolada de trabajadores poco calificados termine este año".


Sistema de inmigración australiano
La medida se produce cuando el Gobierno se enfrenta a una batalla Brexit en la Cámara de los Lores, y se espera que sus pares respalden una enmienda que restaure los derechos de los niños refugiados a venir a Gran Bretaña.

El nuevo sistema de migración se basará en Australia, donde no se tiene en cuenta el origen nacional de los posibles migrantes y, en cambio, los solicitantes reciben puntos en función de sus calificaciones educativas, su salario y el trabajo que quieren hacer en Gran Bretaña. Es casi seguro excluir a aquellos que planean realizar trabajos menos calificados, como la limpieza.

Los críticos atacaron al Gobierno por tratar de introducir un sistema completamente nuevo en una escala de tiempo ajustada. La secretaria del Interior a la Sombra, Diane Abbott, dijo: "Esta es una política mal informada y reaccionaria que nos dañará a todos, dañando todo, desde el NHS hasta otros servicios públicos y algunas de nuestras industrias clave del sector privado".

La parlamentaria liberal demócrata Christine Jardine agregó: "Decisiones como esta hacen que sea claro y claro que este Gobierno conservador no tiene intención de acabar con el ambiente hostil.

Es una vergüenza nacional. Para los negocios y nuestra economía, estos cambios draconianos a las reglas de inmigración son completamente inviables". Pensar que el Ministerio del Interior podría implementar los cambios en el tiempo dado es una broma".