22 °C
América Latina

​Keiko Fujimori: libertad sin absolución ni condena

|

Keiko Fujimori 2



Tras cumplir un año y un mes de prisión preventiva la excandidata presidencial y lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, recuperó su libertad el pasado 29 de noviembre. En medio de nuevas revelaciones que la complican la jefa del mayor partido político opositor en el Perú fue liberada gracias a una controversial decisión del Tribunal Constitucional y tras retomar su libertad anunció que se tomará un tiempo para pasar con su familia y reflexionar sobre su futuro político.

Por César Pastor Gamarra

Keiko Fujimori está libre, pero deberá seguir su proceso fuera de prisión. Su polémica libertad decretada por cuatro votos a favor y tres en contra de parte del Tribunal Constitucional del Perú (TC), ha levantado nuevamente la voz de protesta y manifestaciones públicas de sus detractores y una gran parte de la sociedad en general. El rechazo a la libertad de la lideresa política contrasta con el apoyo que todavía tiene en una parte de la población. Aunque la hija del expresidente Alberto Fujimori dejó la cárcel, el máximo Tribunal Constitucional del país andino remarcó que ella no ha sido ni absuelta ni condenada por las acusaciones de financiamiento con dinero ilícito hacia su campaña por parte de la cuestionada constructora brasileña Odebrecht.

La hermana mayor del clan Fujimori estuvo presa por trece meses y durante ese tiempo el equipo especial de fiscales del llamando caso Lava Jato encontró más indicios que para ellos la condenan y reafirman su teoría de que el partido Fuerza Popular bajo su liderazgo es una organización criminal que se aprovecha de la política para sus fines. Por esta razón, la decisión del TC es más que cuestionable para un gran sector de la población peruana y les hace pensar que el tribunal que interpreta la carta magna del Perú se encuentra parcializado. Rafael Vela coordinador especial del equipo de fiscales que investigan a Fujimori Higuchi y el mismo fiscal José Domingo Pérez quien pidió su prisión han declarado que el fallo del TC es “incongruente y sospechoso”, además de carecer de “argumentos técnicos sólidos” y han anunciado que en cualquier momento ellos pueden volver a solicitar otra medida restrictiva de libertad para la excandidata presidencial. Por otro lado, también es innegable que la líder del fujimorismo estuvo más de un año privada de su libertad y hasta ahora no hay una acusación firme de la Fiscalía.

Sin restricciones

Aunque en las cambiantes aguas de la política peruana lo que pasa hoy mañana puede ser diametralmente diferente, lo cierto es que en este momento Keiko Fujimori está libre y no tiene ninguna medida restrictiva de libertad. Su abogada, Giuliana Loza, ha salido al frente para descartar los rumores de un posible asilo político que pediría su defendida, tal como se ha venido comentado desde la última semana. En tal sentido, parte de la opinión publica ha advertido que Ernesto Blume, hasta pocos días presidente del Tribunal Constitucional y los otros tres tribunos que liberaron a la líder política serán los culpables directos si la investigada se fuga del país. La posibilidad parece no ser tan lejana si uno se remite a las declaraciones que Fujimori hizo a través de una carta dirigida la comunidad internacional solo unos días antes de ser liberada.

“En el Perú no hay justicia y esto se trata de una persecución y amedrentamiento”, dijo la lideresa considerándose claramente como una perseguida política. ¿Fujimori Higuchi está preparando el terreno para buscar asilo internacional?

Los tribunos se defienden

Luego del fallo del TC se desataron las críticas contra el máximo tribunal constitucional y los miembros del equipo fiscal fueron los primeros en cuestionar la decisión. Casi inmediatamente los tribunos se defendieron y fue Ernesto Blume quien aclaró que ellos al ser magistrados constitucionalistas solo se limitaron a velar por los derechos de libertad que tiene cualquier persona y citaron las recomendaciones que la Corte Interamericana de Derechos Humanos hace al respecto.

“Lo que aquí está en debate es el abuso de la prisión preventiva que hacen algunos jueces y fiscales” declaró el magistrado y agregó que los miembros del tribunal, todos ellos especialistas en la carta magna con años de experiencia, lo que hicieron fue velar por que no se “vulnere el respeto del derecho a la libertad personal y el debido proceso de toda investigación”.

Lluvia de millones

Con una elección parlamentaria en enero próximo se dice que el partido de Keiko Fujimori está demasiado mermado y su final se acerca luego del castigo que el fujimorismo podría recibir en las urnas. Para los politólogos la jefa de Fuerza Popular ha perdido liderazgo. Su situación se agravó en las últimas semanas ya que sobre los aportes a sus campañas presidenciales del 2011 y 2016 ella dijo públicamente no haber recibido nunca dinero y que desconocía la parte financiera, pero sí aseguró que todo el apoyo económico para su partido estaba bancarizado. El pasado noviembre Dionisio Romero, presidente de uno de los grupos empresariales más poderosos del Perú, declaró que entregó a Keiko 3.6 millones 650 mil dólares al cash y puestos en maletas, la lideresa confirmó las declaraciones de Romero alegando que él le pidió no revelar su identidad. Lo cierto es que con esa confesión la propia Keiko aceptó que le mintió a todo el Perú.

A las declaraciones de Romero Paoletti le siguieron otras revelaciones de empresarios como la del fundador del grupo de productos lácteos más grande del Perú quien dijo haber entregado 260 mil dólares en efectivo a Keiko Fujimori y la lista sigue con un total de 17 hombres de negocios que están declarando al fiscal Pérez. Estas confesiones han levantado un tremendo escándalo entre la ya mal vista clase empresarial peruana. Si bien estos aportes podrían no considerarse en ese momento ilegales, fueron muchos millones que de manera oculta se entregaron a Keiko Fujimori. Sin recibos, sin pruebas ni transacciones bancarias. Todos saben que lamentablemente en la vida, y mucho más en política “favor con favor se paga” y nadie da nada por nada.

Esta nueva situación abre nuevas líneas de investigación para la Fiscalía peruana en un caso que ya tiene demasiadas aristas.

Nulidad del fallo

Según declaraciones del Fiscal José Pérez en este momento ya el Poder Judicial debe haber recibido un pedido que busca declarar nula la sentencia del Tribunal Constitucional y volver a Keiko Fujimori a prisión preventiva. Sobre esta posibilidad destacados especialistas han dicho que el fallo del TC no se puede anular y que por pedido de los fiscales el procurador solo podría solicitar una aclaración sobre la razón por la cual el habeas corpus de Fujimori fue aceptado por el TC.

Mientras tanto, en estos días se esperan nuevas revelaciones de Jorge Barata el segundo hombre fuerte de la cuestionada Odebrecht y con esto se podría empeorar la situación de la ex candidata presidencial. El pasado martes el Fiscal Pérez citó a más de 20 personas entre ex parlamentarios y presidentes de Congreso a fin de que declaren en las investigaciones contra Keiko Fujimori, pero en el partido Fuerza Popular el acogerse al derecho del silencio parece ser la nueva estrategia de defensa.

En sus primeros días en libertad Fujimori Higuchi se ha reunido con su familia y visitado a su padre en prisión. En las cortas declaraciones que ha brindado dice haber tenido tiempo para meditar y que ha prometido a su progenitor buscar la “unión familiar”, la excandidata presidencial también habló de corregir errores del pasado. Para muchos se trata del mismo discurso de siempre y todas estas declaraciones de buenas intenciones de su parte ya se han escuchado antes.

Keiko Fujimori está libre y seguirá siendo investigada fuera de la prisión, aunque su situación es bastante complicada y tal como piensan muchos en el Perú, quizá tenga que volver y su libertad sea “solo por ahora”.