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Cómo expresar la ira

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P16 ira



Por Nancy Liscano

La ira es un comportamiento subconsciente que puede ser modificado y sustituido por otro más sosegado y menos dañino para nosotros mismos y para los demás.

Los últimos veinte años han presenciado el resurgimiento de muchas escuelas y teorías psicológicas nuevas. La noción de que no es sano reprimir los sentimientos es común a muchas de ellas. Adelaide Bry en una de sus obras nos dice lo siguiente: “He visto cómo la ira sofocada emponzoña la mente y el cuerpo del individuo, provocando malestar emocional y físico; disuelven todos los buenos sentimientos calurosos que al principio unen a las distintas personas, envenena las relaciones en el trabajo, en la escuela, en el juego, en el amor y en todos los aspectos de la vida”.

Además, Bry enumera las virtudes de expresar la ira. Estas incluyen el sentirse mejor, provoca que las relaciones sean más significativas y reales, aliviando el estrés físico y emocional, y, finalmente, estimula el apetito sexual.

El famoso psicoanalista Theodore Isaac Rubin tiene un punto de vista similar en una de sus obras: Al expresar la ira, dice, se está trabajando en el servicio de comunicación más saludable y feliz; expresar la ira da una sensación buena, nítida y aumenta la autoestima.

Pero incluso fuera del ambiente de las escuelas psicológicas, la creencia general es que expresar los sentimientos o “desahogarse” es beneficioso.  Ahora bien, hay que tener en cuenta que “airear” la ira, (expresarla sin más mediante la verbalización) no sólo no la reduce, sino que incluso puede llegar a poner a la persona más iracunda.

Sí es beneficioso expresar los sentimientos, y entre ellos se encuentra el de la ira, pero para que sea beneficioso para uno y para los demás, esta expresión debe ser adecuada y positiva, porque si no, resulta peor el remedio que la enfermedad y se puede agravar más la situación inicial.

Es importante que tengamos en cuenta que no nos sentimos airados automáticamente. El dolor o el estrés de una situación no nos hacen sentirnos airados; son los pensamientos los que nos hacen sentirnos airados, las creencias y presunciones, que se convierten en los requisitos necesarios para que cualquier estallido de ira se dé. A través de estos pensamientos nos creamos en la mente una imagen distorsionada de la realidad, que nos incita a la ira y nos deja sintiéndonos víctimas y controlados por los demás.

Los principales pensamientos que activan nuestra ira, pensamientos activadores, son los “deberías” y los “culpabilizadores”, es decir aquellos pensamientos que se basan en un conjunto de reglas acerca de cómo deberían y no deberían actuar los demás y los culpabilizadores presuponen que los demás actúan de una forma intencionada para hacernos daño.

El problema de estos dos tipos de pensamiento es que juzgamos a los demás siempre desde nuestro punto de vista sin tener en cuenta el de los demás. Es muy saludable combatir este tipo de pensamientos razonando, utilizando una autoconfrontación o recurriendo a que alguien nos confronte, más eficaz que la autoconfrontación, pensar que el otro también puede tener razón y que actúa y piensa de acuerdo con sus patrones de pensamiento y de conducta, que pueden ser tan válidos como los nuestros.

Por eso recomiendo trabajar en:

Tomar clara conciencia del poder y trascendencia que tiene la rabia y la ira en las relaciones interpersonales.

Darnos cuenta de que la rabia y la ira se pueden expresar de una forma adecuada y positiva y entonces se convierte en una riqueza en las relaciones interpersonales.

Ser conscientes de que para expresar la ira de una forma directa y positiva hemos de trabajar con constancia, paciencia y comprensión hacia nosotros mismos.

El gran paso conocerse a sí mismo:

En nuestra organización TEUK VOADES (Voces amigas de Esperanza) ofrecemos un fin de semana terapéutico intensivo más 10 sesiones terapéuticas semanales. Es una gran oportunidad de trabajo personal para comenzar por el principio, conocer cuáles son las causas y el resultado de la persona que soy, con la gran y buena noticia que si quieres puedes mejorar tu vida.  Esto será el 14 y 15 septiembre. Recibe toda la información escribiendo a info@telefonodelaesperanza.org.uk


* Nancy Liscano eslogoterapeuta e investigadora en salud mental para emigrantes.