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Reino Unido

​Los puentes frágiles del Reino Unido

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P11 puente



Colin Gordon

www.colindgordon.co.uk


Este año se celebra el 125 aniversario de Tower Bridge de Londres. Fue inaugurado, después de 8 años de trabajos, por el entonces Príncipe y Princesa de Gales el 30 de junio de 1894.  La construcción se consideró indispensable para el millón de personas que vivían en la parte este de la capital y que debían tomar un ferry para cruzar el río Támesis o usar el Puente de Londres. En comparación, como ha manifestado la guía oficial de Tower Bridge, había doce puentes hasta Hammersmith a la disposición de los 2,3 millones de habitantes del oeste de la ciudad.

El material promocional emitido por la compañía de relaciones públicas Kallaway ha elogiado Tower Bridge como "una de las atracciones más emblemáticas de la capital". El puente, sin embargo, ha tenido sus problemas: en 2016, estuvo cerrado al tráfico por tres meses para efectuar reparaciones exhaustivas. Sus dueños, la Corporación de la Ciudad de Londres, subrayaron que “El puente transporta unas 40,000 personas, incluyendo 21,000 vehículos diariamente. Este uso pesado ha afectado significativamente la cubierta de madera. También se requiere mantenimiento en el mecanismo de elevación y la impermeabilización de los arcos de ladrillo”.

Esta no es una situación inusual para los puentes de Londres. La mayoría de ellos (aparte del puente peatonal Millenium) se remontan a los siglos XVIII y XIX. El puente de Westminster, por ejemplo, abrió en 1750; Putney (1729), Battersea (1771), Vauxhall y Waterloo (1817), Hammersmith (1827), Chelsea (1858), Albert (1871), Wandsworth (1873).

El puente de Putney se cerró por arreglos esenciales del 14 de julio al 25 de septiembre de 2014. Más recientemente y de manera controvertida, desde el 10 de abril se prohibió a los automovilistas y siete servicios de autobús usar el puente de Hammersmith cuando los controles de seguridad revelaron "fallas críticas", aunque acceso permanece disponible para peatones y ciclistas. El editor de asuntos de finanzas para el Londres Evening Standard, Ross Lydall, ha citado estimaciones de la revista Nuevo Ingeniero Civil (NCE) de que las reparaciones podrían demorar tres años, costar alrededor de £100 millones y tal vez el puente nunca podrá volver a abrirse a los vehículos motorizados. El gran obstáculo es de dónde provendrá el dinero: los recortes presupuestarios del gobierno británico han dejado al municipio de Hammersmith & Fulham (LBHF) y Transporte Para Londres (TfL) en apuros económicos.

Greg Hands, el diputado por Chelsea y Fulham, no obstante, insiste en que mantener el puente permanentemente cerrado a los conductores no es realmente una opción: "Hay un impacto masivo en las comunidades como Fulham y Putney debido al desvío del tráfico", declaro a Lydall. El líder del Consejo de Wandsworth, Clr Ravi Govindia, concuerda con vehemencia con Hands y ha criticado al LBHF por no conservar su puente en buen estado de funcionamiento, por lo que se calcula que el puente de Putney ahora es sometido cada día a 4,000 vehículos adicionales, el puente de Wandsworth Bridge 2,000 más y el puente de Battersea un extra de 1,000: "Los niveles de contaminación de dióxido de nitrógeno en la calle principal de Putney, que habíamos reducido, ahora han subido un  4% y este repentino aumento de tráfico está perjudicando altamente nuestras carreteras, puentes y áreas circundantes".

El 11 de julio, la periodista de NCE, Katherine Smale, destacó la carencia de mantenimiento de las vías terrestres londinenses. Señaló que, según el Grupo de Asesores Técnicos de Londres (LoTAG), la capital está recibiendo del gobierno subvenciones mucho menos favorables que las demás autoridades locales inglesas y que su red vial está sufriendo de "subinversión crónica": "Los ajuntamientos de Londres y TfL están haciendo todo lo posible, utilizando sus propios presupuestos, pero si siguen con las actuales condiciones de financiamiento, el futuro de la infraestructura arterial de la capital es bien claro: calles deterioradas, más baches y más puentes cerrados".

En realidad, la mayoría de las municipalidades a través del país parecen estar enfrentando circunstancias igualmente difíciles. El 7 de enero, el corresponsal de la Red de Transporte (TN), Dom Browne, informó que en el Reino Unido hay casi 3.500 puentes de carreteras municipales que se consideran de calidad inferior. Aludio a una encuesta gestionada por la Fundación RAC (Club Real de Automovil) con la ayuda del ADEPT (Asociación de Directores de Medio Ambiente, Economía, Planificación y Transporte), que asevera, por ejemplo, que el distrito londinense de Lewisham posee 34 puentes, 18 de los cuales son deficientes; además que 2 de los 4 en Hammersmith & Fulham y todos los 25 puentes en Redbridge en el este de Londres están en mal estado.

"Bajo estándar" se define como la incapacidad de soportar los vehículos más pesados que se ven en las carreteras de Gran Bretaña, incluyendo los camiones de hasta 44 toneladas. El análisis observo que se necesitan aproximadamente £6.700 mil millones para que todos esos puentes vuelvan a estar en perfectas condiciones, pero las restricciones presupuestarias significan que las apretadas autoridades locales anticipan que a solo 370 de ellos se les hará el trabajo necesario dentro de los próximos cinco años.