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Cultura

Hybrid Art Fair Madrid

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Arte en la habitación


P22 Hybrid

Por Carlos Ruíz

@carlosmruizs

El constante desafío a la percepción artística atípica y emergente es lo que ha hecho de Hybrid Art Fair el evento más singular de la abultada Semana del Arte de Madrid. Por tercer año consecutivo, las habitaciones del Hotel Petit Palace Santa Bárbara, fueron convertidas en dinámicas mini galerías donde curiosos, coleccionistas y distintas personalidades del ámbito cultural hicieron el más descarado “networking” bajo un escenario totalmente desenfadado.

Al entrar en el viejo palacete, le hice caso a una de las chicas anfitrionas que me advirtió amablemente sobre el tiempo que tomaría la visita si quería que fuese productiva. En efecto, unas tres horas y algo más, tardé en digerir las 200 obras artísticas que en las 36 habitaciones del hotel estaban expuestas de manera muy diferente a la que estamos acostumbrados a visitar en los llamados “cubos blancos” de las tradicionales galerías.

El interiorismo plástico en la habitación de la brasilera Nina Franco, invitaba a la denuncia con la llamativa instalación de nombre “Clandestina”, concebida en memoria de las mujeres que mueren diariamente como consecuencia del aborto. Fotos de caras desconocidas atadas a perchas de ropa -objeto de alambre comúnmente utilizado para practicar el aborto- fuertemente alineadas a través de un hilo es la esencia del trabajo de esta artista visual residenciada en Londres. “La línea roja es la conexión con la memoria de esas mujeres y las fotos son los gritos del silencio”, comentó la creativa de origen afrolatino quien admitió sin tapujos que su arte es producto de la experiencia como feminista inmigrante.

La aceptación del trabajo de Nina Franco por parte del público fue tan bueno que la artista se ha propuesto intentar exhibir el mismo número de perchas con la cantidad de mujeres que mueren a diario. “Ha sido una sorpresa para mí. Todos han captado el mensaje”.

Andrea Perissinotto, es sobrio y elegante, características, quizás, de un comisario de gestiones culturales bien puesto en su trabajo. Cuando abrió las puertas de la habitación 214 para presentar 1Artista1Día, no dudé de tal apreciación. Su proyecto es realmente un programa de microresidencias internacionales nacido hace un año con la finalidad de darle espacio a los artistas con poca visibilidad en el ámbito cultural. Comentó su líder que “la idea es maximizar el talento de estos artistas en un día y conectarlos con otros creativos que tengan alguna similitud en sus trabajos”.

Fue así que descubrí la obra de Victor Clemente, un joven artista extremeño (Extremadura) que abunda en situaciones dramáticas expresándolas a través de la anatomía masculina. Su técnica es la acuarela en combinación con la escritura. “Mi tema no es homoerótico, yo sólo trato de reflejar las relaciones de la gente no de una manera exclusiva y personal sino por medio de posturas dramáticas”.

Habitación con cajas…

El apoyo institucional es clave para algunas de las iniciativas que vieron luz en Hybrid Art, ya que, sin duda alguna, sirve de trampolín de artistas noveles. Un ejemplo de ello es la gestión que realiza el Museo del Ruso de Alarcón (Cuenca), como espacio expositivo del arte contemporáneo.

Al conversar con Merche Medina, agente cultural del museo, en torno a la técnica del collage de uno de sus mentores, el pintor y escultor madrileño Iván Araujo, sus palabras encapsuladas dentro de las cajas llamadas “Suit de la Memoria, permitieron entender claramente los fundamentos del espacio tridimensional del artista.

“Araujo, evoca a esas cajas que teníamos de pequeños donde guardábamos nuestros tesoros de la casa, de los viajes, del devenir de cada uno que va marcando tu vida”.

Lateras por el mundo

Esperar a la peculiar Lola Barcia, dentro de la habitación convertida en laboratorio fotográfico del mismo nombre de su interesante proyecto “Fotolateras”, realmente valió la pena ya que ella y su compañera Marianela Forcadell, se encargan de enlatar ciudades con cámaras oscuras construidas a partir de latas metálicas. Así pues, utilizan latas redondas de café que hace el objetivo con efecto “ojo de pez”, otras cuadradas que sirven de “gran angular” y también reciclan las muy famosas latas de galletas danesas para captar una “panorámica”.

“Es volver a los principios fotográficos para entender el mundo de hoy. Algo muy simple, una superficie oscura donde entra la luz y se forma la imagen. Este fue el hecho que nos motivó a viajar por varias ciudades buscando diferentes luces”, explicó Barcia.

La tercera edición de Hybrid Art, ratificó una vez más el enorme potencial de crecimiento como feria que difunde el arte emergente y arriesgado, así lo confirmaron los cinco mil visitantes que, probablemente afirmaron que el mundo de las galerías es bastante más amable de lo que la gente suele creer.

Eugenia Chenlo, una de las tres directoras de la feria, concluyó que este tipo de evento tiene una visión diferente con respecto al público, pues “entrar a cada una de las habitaciones es como entrar a la casa de alguien”. La joven asesora cultural confesó no saber si verdaderamente quieren crecer en cuanto al número de expositores ya que están conscientes de la precariedad que están viviendo algunos artistas. “Los artistas necesitan su tiempo para crear, no sólo para exponer…”