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​La cama de Mou

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P36 mou

Christian Teruel Fernández

Para quien no lo sepa, se suele decir que a un entrenador le han “hecho la cama’’ cuando sus jugadores bajan su rendimiento de forma drástica y empiezan a perder partidos de forma aparentemente intencionada para provocar el despido del susodicho. Personalmente, me cuesta creer que eso suceda, porque todo atleta, ya sea profesional o amateur, lo que busca siempre es ganar. Pero para los malpensados hay casos que no dejan lugar a la duda, y el último ejemplo ha sido lo sucedido con el Manchester United, Mou y Solskjaer.

El entrenador portugués llegó a Old Trafford el verano de 2016 para hacer olvidar los tres primeros años de la era post Ferguson, donde primero David Moyes no logró ni clasificarse para competición europea y después Louis Van Gaal apenas consiguió una FA Cup en sus dos temporadas en el banquillo de los Red Devils. En su primer curso y tras un gran desembolso en fichajes como el de Pogba (el más caro de la historia por esas fechas) si bien ganó Community Shield, Football League Cup y la Europa League que les dio acceso a la participación en Champions League la temporada siguiente, en liga quedaron en sexta posición, por lo que todavía no convencía del todo a los aficionados.

En la 17/18, tras volver a gastar una millonada en jugadores como Lukaku o Matic, más la incorporación en el mercado invernal de Alexis Sánchez, la cosa, lejos de mejorar, empeora. Cierto que en Premier acaban más arriba, segundos, pero a 19 puntos del campeón que, para más inri, fue su vecino Manchester City entrenado por su otrora archienemigo Pep Guardiola. Eliminados en octavos de Champions League y en quinta ronda de Football League Cup, además perdieron la final de la UEFA Super Cup Y FA Cup. Temporada en blanco llena de excusas made in Mou: horarios, árbitros, el cambio climático, la ley de la gravedad de Newton…

Y llega su tercera campaña, y como le sucedió en el Real Madrid o en el Chelsea, la más tormentosa. A las quejas públicas a la directiva por lo que no le han dejado fichar, se sumaban agrias polémicas con algunos de sus futbolistas. La más destacada fue la que tuvo con Pogba, al que retiró la capitanía y sentó en el banquillo debido a su actitud. Añádanle el poco rendimiento sacado a una plantilla que debería pelear por ganar todos los títulos, con mal juego y unos peores resultados que les descartaron para ganar la Premier League en octubre, resultado: despido.

Y ahora no me digan que no tienen argumento los malintencionados cuando incluso salió una noticia a los medios sobre la apuesta entre varios jugadores sobre si cesarían al de Setúbal y cuando se produciría. Y ahora más, ya que tras la incorporación del mítico ex jugador noruego conocido como “el asesino con cara de niño’’ como manager del que fue su club, han ganado partidos de forma brillante, por goleada, en campos como en Wembley ante el Tottenham y con jugadores elevando su nivel al de los mejores del mundo, como De Gea o el mismo Pogba. De hecho, es el mejor arranque para un técnico en la historia del Man United, un Solskjaer sin apenas experiencia en la elite como dirigente.

Insisto en que creo en la honestidad de los deportistas, pero en caso de equivocarme, Jose Mourinho puede estar tranquilo: la almohada, las sabanas, las mantas y el edredón están recogidos de forma más que impecable sobre el confortable colchón de un finiquito millonario.

* Imagen tomada de internet