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​En Londres, organizaciones condenan violaciones de los derechos humanos en Nicaragua

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Texto y fotos Arelys Goncalves


La conmemoración del Día internacional de los derechos humanos estuvo marcada en Londres por varias actividades realizadas por organizaciones nicaragüenses con sede en la capital británica. Las iniciativas tuvieron como objetivo exponer y rechazar la actuación de las autoridades contra manifestantes del país latinoamericano, luego del surgimiento de las protestas en abril pasado. El primero de los eventos fue el simposio "A Revolution Betrayed: Daniel Ortega´s ´Shoot to kill´ Policy" (Una revolución traicionada: la política de "dispara a matar" de Daniel Ortega) realizada en la SOAS University of London, en Russell Square.

La actividad llevada a cabo el viernes 7 de diciembre contó con la intervención de la nicaragüense Bianca Jagger, presidenta de la Fundación Bianca Jagger Human Rights Foundation quien, durante su intervención habló de la situación de los presos y detenidos y de la cifra de asesinados. Tal como contó a Express News, desde el 19 de abril, más de 500 personas han sido asesinadas, entre ellos 23 niños y 70 estudiantes. A esa lamentable cifra se suman los más de 4 mil heridos, los más de 500 presos políticos y los cientos de desaparecidos. "La persecución es contra los estudiantes, los campesinos, los trabajadores, los periodistas, contra todo aquel que se le opone, contra los defensores de derechos humanos, la iglesia católica que ha querido un diálogo nacional en Nicaragua", explicó Jagger.

A su juicio, el mandatario nicaragüense quiere hacer ver al mundo que la situación está en calma, cuando en realidad es otra historia: "lo que tenemos es un Estado terrorista que está asesinando a un pueblo desarmado y yo, como nicaragüense, estoy haciendo cabildeo en todas partes del mundo para que se impongan sanciones al gobierno y para que haya una condena sobre los crímenes de lesa humanidad que se están cometiendo y que no sea solo Estados Unidos, también los países latinoamericanos deben imponer la carta democrática a Nicaragua", dijo.

Jagger negó que los Estados Unidos estén financiando las protestas y describió que fue testigo de la acción policial durante su participación en las marchas de mayo pasado. Aseguró que mientras el presidente Daniel Ortega se mantenga en el poder, continuarán los asesinatos, las torturas, las detenciones arbitrarias, la represión y los desaparecidos.

Junto a Bianca Jagger estuvo Felix Maradiaga, opositor al gobierno y miembro de la Unidad nacional azul y blanco. Maradiaga, quien ha sido acusado de crimen organizado y de financiar el terrorismo en su país natal, realiza una gira por varios países para exponer la situación que se vive en el país en materia de derechos humanos y de los nicaragüenses que han tenido que huir a otras partes por temor a ser perseguidos y detenidos. Pidió la ayuda internacional para la resolución pacífica de la controversia en el país en la que se han visto afectados los movimientos de base como los campesinos y los defensores de derechos humanos, entre otros.

Vigilia por la paz

Fue precisamente la Unidad nacional azul y blanco quien encabezó la vigilia que tuvo lugar el pasado 10 de diciembre, fecha exacta en la que se conmemora el Día internacional de los derechos humanos. Este acto se realizó en la iglesia Carmelite Church, en Kensington Church Street y contó con la participación del padre John McGowan y de varios representantes de la comunidad nicaragüense. Asistieron las comunidades organizadas desde el exterior como SOS Nicaragua, Morada Feminista y Free Amaya. También estuvo presente una representación venezolana y de Bolivia para manifestar el apoyo a los nicaragüenses.

Express News conversó con una de las asistentes que prefirió no identificarse. Insistió en la gravedad que vive el país y envió un mensaje de aliento a sus connacionales. Explicó que desde fuera, la diáspora está mostrando al mundo lo que ocurre y pidiendo el respaldo de otros pueblos. Pidió a la comunidad internacional a que vele por la vida de los nicaragüenses e interfiera para que las partes puedan sentarse a negociar.