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​Cuando el empleo enferma ¡Hablamos con la experta!

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La psicóloga Beth Molinari explica cómo diferenciar la presión normal del trabajo con aquella que puede afectar la salud emocional. 

Por Marta Stephens

El duque de Cambridge príncipe Guillermo ocupó las páginas de los periódicos británicos en noviembre al comentar los traumas sufridos en los dos años en que trabajó como piloto del helicóptero / ambulancia del ejército británico. Él contó que hasta alcanzar el puesto, fue aprobado en innumerables evaluaciones de salud mental, e incluso así se sintió triste ante muchas situaciones que enfrentó.

Si el príncipe ha tenido su salud mental afectada por un empleo, imagine los pobres mortales que necesitan el salario al final del mes para pagar las cuentas. Con la llegada de las fiestas de fin de año, la ocurrencia de enfermedades emocionales en virtud de las presiones por una carrera de éxito aumenta - es lo que cuenta la psicóloga Beth Molinari, formada por la Universidad de Westminster, en Londres, y especialista en Psicología del Trabajo por la UFMG. Exclusivamente para las noticias en portugués, explica cómo diferenciar la presión normal de trabajo que pueda perjudicar su salud. Y cómo evitar que las insatisfacciones personales se agraven con el clima de fin de año.

¿Cuánto tiempo se necesita en un trabajo para saber que no le va bien a la salud mental?

No hay un tiempo determinado. El trabajo interesante, con condiciones adecuadas y valoración profesional contribuye a la satisfacción funcional y bienestar general del individuo. Sin embargo, el trabajo también puede ser fuente de sufrimiento debido, principalmente, a presiones excesivas, metas irrealizables, condiciones precarias, sobrecarga de tareas, poco soporte y falta de feedback.

¿Qué problemas puede causar una mala experiencia profesional a la salud?

Según la American Psychiatric Association, estos factores pueden llevar a trastornos emocionales como trastornos cognoscitivos, emocionales y del comportamiento que afectan el funcionamiento mental del individuo. Lo ideal es que el trabajador esté atento a la cuestión, reflejando cómo está siendo la experiencia. Cuando los pensamientos y emociones dirigidos al trabajo y al ambiente son casi siempre negativos, es oportuno preguntarse: "¿Qué pienso de mi trabajo, ¿cómo me siento en relación a él? ¿Mi ocupación atiende a lo que espero? ¿En qué sentido? ¿Lo que falta? ¿Tengo la esperanza de que mejore? ¿En qué plazo? "

¿Cómo diferenciar los efectos de la presión profesional normal de la que es perjudicial para nuestra salud?

La presión en el trabajo afecta la mente y el cuerpo, genera reacción emocional de miedo y ansiedad, preparando el cuerpo para luchar o huir del peligro inmediato o futuro. Ejemplos de presión profesional normal son el aprender de una nueva tarea o cumplir una meta. Los efectos de la presión, como el estrés muscular y mental, disminuyen a medida que las situaciones van siendo superadas. Aunque no es agradable, la presión puede ser útil para motivar el aprendizaje y el crecimiento.

La presión perjudicial produce efectos en el cuerpo y en la mente por un período de tiempo prolongado. Algunas fuentes de ese tipo de presión acuden en funciones con desequilibrio entre esfuerzo y recompensa, percepción de injusticia y altas demandas y poco control sobre el propio trabajo.

¿Es común que estas insatisfacciones personales se agraven en esta época del año, cuando hay una presión por el consumo, y por la felicidad?

Sí, principalmente entre personas con poca convivencia social. Sin embargo, para asegurar el ánimo y evitar la depresión no es necesario grandes pasos. Planear actividades simples que dan placer, cómo hacer un plato especial, leer un libro, aprender algo nuevo, arreglar el armario, visitar a un amigo (o un desconocido!) O hacer un paseo (solo también es genial!), Por ejemplo, son recursos que pueden hacer gran diferencia en el placer de vivir.

¿La condición de extranjero, distante de familia y amigos, aumenta la probabilidad de depresión?
Sí, cuando no tiene condiciones psicológicas favorables a la adaptación y enfrenta muchas adversidades. Rompimiento de lazos con personas queridas y débil socialización en el nuevo país agravan el problema, a pesar de que, la mayoría de las veces, quien cambia de país suele contar con familiares que aquí llegaron antes. Favorecen la adaptación para conectarse al máximo con las personas, explorar nuevos lugares, descubrir nuevos intereses. El inmigrante que dejó su país por voluntad propia, en busca de mejores condiciones de vida o para realizar un sueño y contó con recursos adecuados para la adaptación al nuevo ambiente tiene más posibilidades de enfrentar los problemas con disposición y humor compatibles con el desafío. Adquirir nuevos conocimientos, experiencias y habilidades y adaptarse a una nueva lengua, cultura, trabajo y relaciones son fuentes de crecimiento y realización, ayudando en el fortalecimiento contra la depresión y otros trastornos.