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América Latina

​Somos peruanos, colombianos, bolivianos y ecuatorianos

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P10 comunidad

Por Isaac Bigio

En esta ocasión, vale la pena aclarar que todos los andinos, sin importar en cual lugar hayamos nacido, son simultáneamente peruanos, colombianos, bolivianos y ecuatorianos.

Quito, el 10 de agosto de 1809, fue después Chuquisaca (hoy Sucre) y La Paz, una de las primeras ciudades hispanoamericanas en declarar su propia junta autónoma.

El 20 de julio de 1810 Bogotá sigue dicho ejemplo y tras ello se inicia un proceso que culmina el 7 de agosto de 1819 cuando las tropas del venezolano Simón Bolívar liberan finalmente a esta capital. En la primera fecha en el 2010 Colombia celebró su bicentenario.

El 28 de julio de 1821 el general argentino José de San Martín proclama la independencia peruana en Lima. Dicha emancipación, sin embargo, solo sería consumada cuando miles de patriotas provenientes de todo el continente derrotan a los realistas el 9 de diciembre de 1824 en la batalla de Ayacucho. El Alto Perú, tras haber sido la chispa que en 1809 desencadenó la rebelión emancipadora, se convierte el 6 de agosto de 1825 en el último país latino sudamericano en constituirse como república (la de Bolívar, hoy Bolivia).

A pesar que estos 4 países tienen hoy nombres diferentes, bien podemos decir que en algún momento esas mismas denominaciones nos pudieron unir a todos nosotros.

Desde mediados del siglo XV hasta el siglo XVII casi toda Sudamérica y parte de Centroamérica conformaban parte del virreinato del Perú, el mismo que llegó a ser la administración colonial europea más grade que haya existido. Este tuvo dos grandes desgajamientos: cuando Bogotá se convierte en la sede del nuevo virreinato de Nueva Granada (entre 1717 y 1739) y cuando Buenos Aires se torna en la capital del nuevo virreinato del Río de la Plata (1776-77), en la cual ésta, y ya no Lima, pasan a regir al Alto Perú.

Colombia fue la palabra ideada por Francisco de Miranda para unir al continente de Colón (especialmente a los territorios luso-hispanos que iban desde California hasta Patagonia). Sin embargo, la república de Colombia se redujo primero a lo que fue uno de los 4 virreinato españoles (el de Nueva Granada) y después a una de las 4 repúblicas en las que éste luego se dividió.

Colombia fue originalmente el nombre con el cual se buscaba expresar a los países de habla hispana y portuguesa de las Américas, algo que más tarde sería conocida como Iberoamérica. Mientras que la Colombia actual se ‘achicaría’ hasta ser una de las tantas repúblicas del continente de Colón, el término Ibero América se expandiría hasta integrar a la península ibérica y está en vías de agrupar a todos los países del Asia y África cuya lengua, historia y cultura se forjaron en torno a la interacción entre Iberia y las Américas.

Bolívar fue el libertador de todas las repúblicas que hoy componen la Comunidad Andina de Naciones, además de las de Panamá, Venezuela y partes de Guyana, Chile y Brasil. Por eso es que hasta ahora a todos esos países se les designa como ‘bolivarianos’.

Ecuador es la línea geográfica que parte al mundo por la mitad y que pasa por territorio de Colombia, Perú y Ecuador, y no muy lejos de la de Bolivia. La primera república en usar la palabra ‘Ecuador’ no fue la que se creó en Quito en 1830, sino una que se fundó brevemente en la orilla opuesta sudamericana (la capitaneada por Recife en 1824), aunque hoy la única república hispana del viejo mundo también la usa (Guinea Ecuatorial).

Todos los que llevamos la ciudadanía o el pasaporte de la Comunidad Andina de Naciones fuimos parte del antiguo Perú y del proyecto de la Colombia de Miranda, y somos parte de los países bolivarianos que quedan geográficamente en o en torno al Ecuador.


Recordando al Apu Inka Juan Santos Atahualpa y a Vizcardo

Entre el día nacional del Perú y de Bolivia hacemos un homenaje a dos precursores de la independencia americana y que se educaron en Cuzco y Londres (las capitales de los dos más grandes imperios que hayan tenido, respectivamente, los hemisferios sur y norte): Juan Santos Atahualpa y Juan Pablo Vizcardo y Guzmán.

Para muchos el título de esta nota recordará al cantante colombiano, pero esta columna se da para rendir homenaje a dos figuras históricas de nombre Juan que nacieron en la sierra sur del Perú en la primera mitad del siglo XVIII, que vivieron en Londres, que fueron educados por jesuitas y que jugaron un rol clave en preparar los cimientos para la independencia. Uno es Juan Santos Atahualpa (1710-1756) y el otro es Juan Pablo Vizcardo y Guzmán (1748-1798).

Mientras que el Perú siempre celebra el aporte de otros hispanoamericanos que llegaron a sus tierras para emanciparle, es bueno que en esta ocasión se conmemore el aporte de otros peruanos quienes sentaron las bases de lo que serían los movimientos libertadores de toda América.

Juan Santos Atahualpa nació en Cuzco y provenía de la nobleza inca. Viajó por España, Inglaterra, Francia y Angola. En 1742 se estableció en Chanchamayo, en la selva de Junín, desde donde iniciaría el único levantamiento indígena que logró expulsar a los españoles del país.

Juan Santos llevaba como apellido el nombre del último inca. El se hizo llamar Apu Inka. En su reino acabó con la servidumbre y echó a los colonos y misioneros (aunque él llevaba una cruz), quienes solo regresaron a la zona después de la independencia peruana post-1821.

En 1748, en plena cúspide de la rebelión de la Amazonía central peruana, en Pompacolca (Arequipa), cerca de uno de los nevados donde surge dicho río, nació Juan Pablo Vizcardo y Guzmán. Vizcardo luego se fue a estudiar al Cuzco de la que fue echado antes del inicio de que en esa zona en 1870 Túpac Amaru II encabezase la mayor insurrección indígena de la colonia.

Vizcardo, como el resto de jesuitas tuvo que abandonar su patria tras la orden real de 1767. El se fue a vivir a Europa donde acabó en Londres. Debido al temor de las represalias españoles este conspirador mantenía un anonimato, por lo que no se le conoce su retrato, ni sus verdaderas moradas y tampoco el lugar donde fue enterrado. Se sabe que él murió en la zona de Baker Street, donde hace una década se colocó una placa en su honor.

Vizcardo hizo todo lo posible por convencer a los británicos y otras potencias para que apoyasen la rebelión de Túpac Amaru y luego tuvo el mérito de ser uno de los primeros en proponer la independencia total de las Américas, cuando hasta antes de 1810 el grueso de los criollos no pasaba de pedir algunas reformas dentro del marco del imperio español. Su Carta a los Españoles Americanos fue el manifiesto pro-independencia que utilizaron Miranda y Bolívar para agitar y liberar a los andinos.

El primero Juan mostró el ejemplo de un levantamiento anticolonial exitoso y el segundo fue un ideólogo que nutrió a los libertadores. Ambos son un orgullo para el Perú, América Latina y Londres.