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Gastronomía

El arte del buen beber

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World Class Cocktail Week Madrid 2018

Más de 300 bartenders repartidos por toda la ciudad elevaron a Madrid como capital europea de la coctelería de autor con una ruta de cócteles que incluyó unos 50 locales comerciales divididos en 4 distritos inspirados en las actuales tendencias de la mixología mundial.


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Por Carlos Ruíz

carlosmruizs@gmail.com

Quizás hace unas semanas, San Isidro Labrador, patrono de Madrid, escuchó nuestras oraciones por el cese de las lluvias y el retorno del sol tan deseado en estos días de verano para poder así disfrutar a tope de un evento que, sin dudas, cambió la forma en que no pocos vivimos el arte de la coctelería.

Tras haberse celebrado con gran éxito durante 10 años en ciudades como Londres, París, Nueva York y Ámsterdam, la World Class Cocktail Week Madrid, fue celebrada por primera vez en España, para embriagar con colores, texturas y sabores de autor a todo aquel experto y curioso del interesante pero difícil mundo de la mixología.

Madrid es una ciudad cool y sofisticada, por eso no hubo ningún problema para que más de 50 locales entre cocktailbars, tattoo shops, barberías, tiendas y hoteles de distintas zonas, abrieran sus puertas para ofrecer durante una semana bebidas creativas, además de maridajes gastronómicos, master clases con bartenders y música en directo para que la gente pudiera vivir las claves de tan interesante experiencia.

Así pues, la capital ibérica fue dividida en cuatro pecaminosos escenarios mundiales del buen beber donde Iberoamérica fue la región invitada con su amplia gama de destilados como el tradicional ron, el pizco y la cachaça, provenientes de una docena de países americanos, sin dejar a un lado la participación de la vecina Portugal con sus famosísimos oportos.

Cuando Jorge Pineda, director de World Class Cocktail Week Madrid dio el pitazo de arranque del evento en el Salón Real de la Casa de Panadería de Madrid, comentó que la ciudad fue dividida en cuatro distritos inspirados en grandes tendencias: “La zona centro y Gran Vía se transformó en Love Scotch, lugar para los amantes del buen whisky; Fuencarral, Chamberí y Malasaña en American Dream, con un aire de jazz y espíritu de Nueva Orleans; La Latina en Viva Latino, con mucho sabor caribeño y, por último, el barrio de Salamanca que se convirtió en Dolce Vita, un distrito sofisticado para gusto del glamour clásico”.

Tapas y Cócteles enrollados

Para descubrir el maridaje perfecto de éstos cuatro distintos distritos, la organización del evento invitó a uno de los más creativos y sensatos chefs de la generación Michelin, como es el mediático Jordi Cruz, quien para la ocasión diseñó cuatro deliciosas tapas para acompañar las recetas de los innovadores bartenders.

Diego Cabrera, representante del distrito Viva Latino y miembro de Salmón Guru -bar enumerado entre los 100 más importantes del mundo- ofreció el cóctel Saint Léger, elaborado minuciosamente con ron, tónico de cardamomo, zumo de yuzu y limón, jengibre, agua de coco y sirope de canela en polvo, para el cual el maestro Jordi Cruz, confeccionó una tapa de Ceviche de Hamachi con cerezas encurtidas. Cabrera, aprovechó para insistir en que los bares cocteleros son receptores de la gente. “La coctelería es una consecuencia de lo bien que se viene haciendo. Lo que falta es el reconocimiento. Hay que apoyar esta iniciativa”.

Julio de la Torre, sólo tiene tres años en la profesión pero vino de Londres con una propuesta alternativa dentro del distrito Cóctel Love Scotch, para presentar Message in a Barrel, por la coctelería De Al Lado. Un sobrio whisky Cardhu, nada complejo y fácil de beber color rubí, que mezcló con oporto y licor de hierbas. Un apetitivo cóctel que muy bien el cocinero gourmet Jordi Cruz, supo maridar con una tapa Steak Tartar con helado de mostaza y encurtidos.

En medio de una lluvia de burbujas de colores, el osado jefe bartender del grupo La Rumba, invitó a probar su creación de nombre Cosmopolitan de Shanghái para dejar claro que el distrito Cóctel American Dream, según él, es el ganador. “Ofrecí una versión de cóctel con contenido alcohólico, pero en muy bajas proporciones para que realmente el cliente lo disfrutara. Una mezcla de vodka, zumo de arándanos, zumo de yuzu y salsa agridulce que el amigo Master Chef combinó con una auténtica tapa Burrata con sabores de Italia”.

Para Moreno, es indispensable acompañar un plato con un cóctel para poder enamorar a la gente. “Un bar es un alambique que destila felicidad donde uno puede ir a tomar un buen vino, un café o hasta un vaso con agua, da lo mismo”.

Finalmente, la única chica del cuarteto, Nagore Arregui, de la igual concurrida zona de Cóctel Dolce Vita, sorprendió con Green is the New White, Lady, un toque de ginebra Tanqueray con chorros de vodka trufado, bitter de Huitlacoche, zumo de lima, azúcar y ginger que hábilmente Jordi Cruz casó definitivamente con un rico Tartar de Atún con yema curada, lima, cebolleta, sésamo y wasabi.

Para el ganador de tres estrellas Michelin y más de 27 años en la cocina, Jordi Cruz, la World Class Cocktail Week lo que intenta es promover el arte del buen beber: “La coctelería ya está inventada y es maravillosa pero tiene que seguir evolucionando. Los cócteles los utilizamos como aperitivos y en postres pero también se necesitan cócteles medios de un grado de alcohol un poco más bajo, muy expresivos con la complejidad que tú quieras pero adaptados a una sociedad que se cuida cada día más, que quiere beber menos pero lo disfruta mucho”.

Como si fuese poco, para aprovechar esta gran fiesta que ubicó a Madrid como foco mundial de la coctelería, también se celebró por primera vez la World Class Competition España 2018, donde el joven Daniele Cordoni, del Gran Hotel Atlantis Bahía Real de Fuerteventura, después de una intensa jornada se coronó con el título del mejor Bartender de España, obteniendo la plaza que lo acredita para representar al país en la final internacional de la World Class Competition 2018, que tendrá lugar este otoño en la ciudad de Berlín.

Cordoni, de 35 años y raíces italianas, dejó “knockout” al jurado con un trío de cócteles elaborados con el fruto del cactus, el tuno, un ingrediente canario diferente que se conoce en la isla de Fuerteventura, pero es poco utilizado. Para quien lleva 15 años trabajando en el mundo de la hostelería la formación de un bartender debe ser clásica desde el punto de vista educativo. “Me considero enchapado a la antigua. Hay que formarse sin prisas y mucha tranquilidad. Divertirme trabajando es lo más importante para mí”.

En una ciudad que desde hace 4 años rompe el record de turistas- este año se espera la visita de unos 12 millones de personas- eventos como la World Class Cocktail Week son el reflejo de que existe verdaderamente un nicho gastronómico en los bares de calidad. Es por ello que los expertos en esta materia hacen énfasis en el cuidado de la oferta ya que cada día la carta coctelera se está incorporando mucho más a las buenas cocinas.