9 °C
Portada

​Investigación revela millonaria protección a Julian Assange

|


P5 assange

Ecuador financió durante más de 5 años una operación de espionaje multimillonaria para una "proteger y apoyar" a Julian Assange en las oficinas de la embajada ecuatoriana de Londres, empleando a una compañía de seguridad internacional y agentes encubiertos para monitorear a los visitantes, personal de la embajada e incluso a la policía británica, según investigación del diario británico The Guardian en conjunto con el portal Focus Ecuador.


Por Ulysses Maldonado

Durante más de cinco años, Ecuador colocó secretamente $5 millones en un presupuesto para inteligencia que "protegió" al fundador de WikiLeaks mientras este tenía sostenía encuentros con Nigel Farage, el impulsor del Brexit en Reino Unido, miembros de grupos europeos nacionalistas e individuos vinculados al gobierno ruso, de acuerdo con registros obtenidos por el medio británico.


The Guardian asegura que hackers, activistas, abogados y periodistas figuran entre los otros invitados a esa embajada, la misma que acoge a Assange desde junio de 2012.

El programa se denominó en un inicio “Operación Invitado” y más tarde se la conoció como “Operación Hotel”, mecanismo que arrancó con un costo de al menos $66 mil al mes para pagar seguridad y recolección de información para "proteger a uno de los fugitivos con más alto perfil a nivel mundial", según The Guardian.

De acuerdo con las fuentes de esta investigación, la operación tuvo la aprobación del entonces presidente de la República, Rafael Correa; y su ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño.

En varias ocasiones, Correa defendió la decisión de darle a Assange asilo político y describió el comportamiento del Reino Unido hacia Ecuador como "intolerable".

El periódico Britanico The Guardian publica además que, desde junio de 2012 hasta fines de agosto de 2013, la denominada "Operation Hotel" le costó al Ecuador $972.889, de acuerdo con documentos pertenecientes a la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain).


El reportaje cuenta que al poco tiempo de haberse mudado Julian Assange a la embajada, se contrató a una compañía que brindaba seguridad las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con dos personas de turno alojados en una mansión de tipo 'eduardiana' en el barrio residencial de Knightsbridge, en el centro de Londres por la que se pagaban £2.800 al mes.

En el trabajo periodístico se expone que el embajador ecuatoriano de esa época en el Reino Unido, Juan Falconí Puig, parecía desconocer la operación hasta que en mayo de 2015 se envió a la embajada un proyecto de ley de impuestos municipales para el apartamento. El acuerdo tuvo que ser explicado al embajador en una videoconferencia con Ricardo Patiño.


Planearon escape y cómo mejorar la imagen de Assange

Preocupados por la posibilidad de que las autoridades británicas usaran la fuerza para ingresar a la embajada para arrestar a Assange, los funcionarios ecuatorianos idearon planes para ayudarlo a escapar, afirma el periódico.

Entre lo que se incluyó está el traslado secreto del señor Assange en un vehículo diplomático o el nombramiento de él como representante de las Naciones Unidas en Ecuador para que pudiera tener inmunidad diplomática para asistir a las reuniones de la ONU, según documentos vistos por The Guardian con fecha de agosto de 2012.

En enero de 2018, la canciller María Fernanda Espinosa confirmó que Assange era ciudadano ecuatoriano desde el 12 de diciembre de 2017 y que se pidió para él un estatus diplomático, pedido que el Ministerio de Exteriores británico rechazó.

Además de darle asilo al señor Assange, la administración de Rafael Correa aparentemente tenía previsto invertir dinero para mejorar la imagen del hacker australiano. Se le pidió a un abogado que diseñara una "estrategia mediática" para conmemorar el "segundo aniversario de su asilo diplomático", en un intercambio de correos electrónicos filtrado en 2014.

Esta estrategia incluyó una conferencia de prensa conjunta con él y Patiño en Londres, además de la publicación de un artículo de opinión para The Guardian.


El presidente de la República, Lenín Moreno, cerró Senain en marzo en respuesta a lo que llamó el "clamor ético de los ciudadanos".

El mandatario mencionó que la medida tenía la intención de "garantizar las necesidades de seguridad del país", en lo que parecía ser una referencia directa a los recursos que la agencia había dedicado a proteger a una persona que tenía muy poco que ver con la seguridad de Ecuador.

Por su parte, la Contraloría de Ecuador está investigando cómo Senain gastó 284.7 millones de dólares entre el 2012 y 2017, la mayor parte en gastos especiales como actividades relacionadas con Assange. Alrededor del 80% del presupuesto total se destinó a dichos gastos el año pasado, según un comunicado publicado en la Contraloría.

En enero, Moreno, reconoció que el asilo a Julian Assange, al que calificó de "problema heredado", le había causado "más de una molestia" a su gobierno, aunque como vicepresidente en 2012 defendió dicha protección.

Presidente de Ecuador ordena retirar la seguridad especial de su embajada en Londres

Por otra parte, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ordenó retirar la seguridad adicional que estaba asignada a la embajada ecuatoriana en Londres, donde se mantiene refugiado hace casi seis años el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, dijo la secretaria de comunicación del país sudamericano.

El australiano ingresó en la pequeña sede diplomática en el 2012 para evitar una demanda de abuso sexual en Suecia, que él rechaza y cuya investigación fue abandonada por fiscales de ese país. Sin embargo, aún se enfrenta a una orden de arresto en Reino Unido por otras infracciones.

“El Presidente de la República, Lenín Moreno, ha dispuesto que se retire de forma inmediata cualquier tipo de seguridad adicional de la embajada de Ecuador en Londres”, dijo la secretaria en un comunicado.

“En adelante, mantendrá el resguardo normal similar al de resto de embajadas ecuatorianas en el mundo”, añadió sin emitir mayores detalles sobre la decisión.

Ecuador suspendió en marzo el sistema de comunicación de su embajada que permitía a Assange tener contacto con el exterior.

Moreno ha descrito la situación de Assange como “una piedra en el zapato” que tuvo que heredar, pero ha dicho que seguirá protegiendo su integridad.

El gobierno de Ecuador ha buscado alternativas para encontrar una salida a la situación de Assange, a la que ha calificado de “insostenible”, pero no ha tenido éxito. El pasado mes de diciembre le otorgó la ciudadanía.