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Reino Unido

​Bruselas plantea presupuesto para el periodo post-Brexit

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La propuesta de la Comisión Europea es el punto de partida para la negociación entre los 27 Estados miembros. El Ejecutivo pretende cerrar un acuerdo antes de las elecciones europeas de mayo de 2019.


P4 brexit

Por Ulysses Maldonado

La Comisión Europea (CE) presentó este mes el primer presupuesto de la era post-Brexit, para el periodo 2021-2027, en el que pide elevar los fondos hasta 1,28 billones de euros, pero plantea recortes en las políticas agrícola y de cohesión.

Según los cálculos de la Comisión Europea, el agujero del Reino Unido oscila entre los 12.000 y 15.000 millones de euros, mientras que las nuevas necesidades exigen 10.000 millones adicionales al año.


Para ajustar las cuentas, Bruselas plantea hacer recortes de un 7 % en los Fondos Estructurales y de Cohesión y un 5 % los de la Política Agraria Común (PAC). Con todo, ambas políticas siguen siendo los principales pilares y representan casi el 65 % del presupuesto, frente al 73 % en el marco anterior. El marco 2021-2027 prevé 273.000 millones de euros para Fondos Estructurales y de Cohesión y 101.000 millones para el Fondo Social Europeo, en tanto que la PAC contará con 365.000 millones de euros en total.


Tras ellas, la mejor dotada es la partida de mercado único, innovación y digital, con 187.400 millones de euros (14,6 % del total presupuestado).

La CE propone, además, aumentar de forma significativa los fondos destinados a inmigración, seguridad, defensa y acción exterior, que pasan de suponer el 8 % en el marco anterior (84.000 millones de euros) a representar el 14,5 % en el actual. En concreto, asigna 123.000 millones a la partida de acción exterior y vecindad, 34.900 millones a la gestión de las fronteras e inmigración y 27.500 millones a seguridad, defensa y respuesta ante crisis.


Bruselas propone por primera vez condicionar la recepción de fondos comunitarios al respeto del Estado de derecho, de modo que la Unión pueda suspender o reducir la financiación a aquellos países donde se detecten deficiencias.

La propuesta de la CE servirá de base para una negociación en la que se requiere unanimidad y que tradicionalmente se prolonga meses. Bruselas quiere un acuerdo antes de las elecciones de mayo de 2019 para que lo valide la actual Eurocámara, pero las capitales lo ven difícil.