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Historia de los Mundiales I

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Mundial


Por Edgar Ballesteros



La Copa Mundial de Fútbol es, sin duda alguna, el evento más relevante del deporte porque reúne a un impresionante número de personas alrededor de la práctica más popular del mundo. Sus efectos sociales, económicos y culturales son altamente visibles gracias a su rotación cada 4 años en diferentes continentes, pudiendo incluso revolucionar la forma en que el mundo ve al país anfitrión. Igualmente, esta revolución económica trae cambios positivos a favor del territorio anfitrión dependiendo de lo logrado en el mundial (ventas de boletería, productos del mundial, entre otros).


A lo largo de su ya larga historia, los mundiales reúnen a millones de familias, amigos e incluso países enteros; han dado alegrías y tristezas, gritar sus goles, pasar las penas por las derrotas y mucho más. Los mundiales son el regocijo mas grande de los hinchas y son el más deseado trofeo que cualquier jugador de fútbol pudiese desear.


Este año 2018, los países lusófonos tienen grandes esperanzas, sus estrellas están listas para dar la batalla en la cancha, demostrando su talento y disciplina. Neymar, Cristiano Ronaldo, Dani Alves, entre otros saldrán a la cancha como gladiadores; es por ello que reconocer a todos aquellos que antes estuvieron y nos dieron tantos momentos alegres es todo un placer. En esta edición queremos unirnos a esta celebración, por eso traemos este coleccionable con la historia de los mundiales de fútbol, sus sedes, las selecciones participantes, así como pequeñas anécdotas y muchos datos que les encantarán a todos los que amamos el mayor espectáculo del mundo.


Uruguay 1930



El inicio del sueño

Desde su fundación en 1904, la FIFA deseó realizar un torneo mundial. Sin embargo, no contaba con los recursos y la infraestrcutura logística para su realización. Debido a ello, se apoyaron del Comité Olímpico Internacional, incluyendo en 1906 el fútbol como deporte olímpico. La FIFA tomó la responsabilidad de organizarlo desde 1920 a 1928. Ya para el año de 1930 la organización tenía suficientes recursos y conocimiento para lanzarse tras el sueño de tener su propio torneo.

Rápidamente varios países presentaron su candidatura, todos ellos excepto Uruguay estaban en Europa. Debido a las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, la opción de Uruguay se aprovechó como un terreno neutral, ideal para alentar a la paz mundial.

Fue la única edición sin fase clasficiatoria, la FIFA invitó a todos sus miembros, sin embargo, los altos costos de movilización y la fuerte crisis económica tras el crack de la bolsa un año antes, hizo que muchos países europeos declinaran su participación; Finalmente solo Francia, Bélgica, Yugoslavia y Rumania asistieron a la cita en Montevideo.


Selecciones participantes

Argentina

Bélgica

Bolivia

Brasil

Chile

Estados Unidos

Francia

México

Paraguay

Perú

Rumania

Uruguay

Yugoslavia


Posiciones

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC Dif
1 Uruguay 8 4 4 0 0 15 3 +12
2 Argentina 8 5 4 0 1 18 9 +9
3 Estados Unidos 4 3 2 0 1 7 6 +1
4 Yugoslavia 4 3 2 0 1 7 7 0
5 Chile 4 3 2 0 1 5 3 +2
6 Brasil 2 2 1 0 1 5 2 +3
7 Francia 2 3 1 0 2 4 3 +1
8 Rumania 2 2 1 0 1 3 5 -2
9 Paraguay 2 2 1 0 1 1 3 -2
10 Perú 0 2 0 0 2 1 4 -3
11 Bélgica 0 2 0 0 2 0 4 -4
12 Bolivia 0 2 0 0 2 0 8 -8
13 México 0 3 0 0 3 4 13 -9


El Balón

En aquellos tiempos no había balón oficial. Las pelotas eran de cuero y se inflaban a pleno pulmón. Lo difícil era encontrar dos balones iguales y cada equipo estaba acostumbrado a jugar con un determinado tipo de pelota.

La final entre Uruguay y Argentina desató la polémica, ya que mientras los locales utilizaban un tipo de balón, la albiceleste estaba acostumbrada a jugar con otro. Al no ponerse de acuerdo, la FIFA estableció que medio partido se disputara con un balón y el otro medio con otro.



El trofeo

El ofrecimiento de una copa se propuso en el Congreso de la FIFA, celebrado el 28 de mayo de 1928 por su Comité Ejecutivo, como un premio por ganar la primera Copa Mundial de Fútbol. El entonces presidente de la FIFA, Jules Rimet, ordenó que fuese hecho un trofeo en oro. Encargando para ello al artesano francés Abel Lafleur.

El trofeo original representaba a la diosa Niké y tenía 35 centímetros de altura y pesaba aproximadamente 3,8 kilos. La figurilla estaba hecha de plata de ley y chapada en oro y contaba con una base azul hecha de lapislázuli, una piedra semipreciosa. Tenía una placa de oro en cada uno de los cuatro lados de la base, en las que se grabó el nombre del trofeo y el de sus nueve vencedores entre 1930 y 1970.



El afiche

Este primer afiche presentó formas geométricas y colores primarios representando a un portero salvando un gol, muy sencillo en su diseño.


La final

La final de la Copa Mundial de Fútbol de 1930 fue disputada el 30 de julio de 1930 en el Estadio Centenario de Montevideo, Uruguay. En la que fue la primera final de una Copa Mundial, se enfrentaron los dos finalistas del torneo de fútbol olímpico de Ámsterdam 1928, las selecciones de Uruguay y Argentina. Los locales alcanzaron el primer título mundial al derrotar a Argentina por 4 a 2, luego de ir perdiendo 1 a 2 al finalizar el primer tiempo.



Italia 1934



El fútbol y la política

La II Copa Mundial de Fútbol se desarrolló en la Italia de Benito Musolini entre el 27 de mayo y el 10 de junio de 1934, desde un punto de vista propagandístico y nacionalista, con el objetivo de vender al exterior los logros e ideales del fascismo italiano.


Para este torneo y luego del éxito de la primera edición, treinta y cuatro asociaciones solicitaron participar, por lo que esta vez se realizaron eliminatorias para determinar las dieciséis selecciones participantes. Sólo participaron cuatro seleccionados no europeos: Argentina, Brasil, Estados Unidos y Egipto, que fue la primera selección africana en participar del certamen. La defensora del título Uruguay no participó en esta edición en protesta porque Italia había rechazado su invitación para el Mundial de 1930. Los uruguayos son los únicos campeones mundiales que no han podido defender su título.


La organización eliminó la fase de grupos y cambió el formato por una fase de eliminación directa a partido único, algo que solo se repetiría en la edición de 1938. En caso de empate se jugaría una prórroga de 30 minutos, y si el resultado seguía igual debía disputarse un encuentro de desempate al día siguiente. A la selección local, presionada para conseguir el título, se le ha acusado de haber gozado de arbitrajes favorables durante este torneo.


Selecciones participantes

Alemania

Argentina

Austria

Bélgica

Brasil

Checoslovaquia

Egipto

España

Estados Unidos

Francia

Hungría

Italia

Países Bajos

Rumania

Suecia

Suiza


Posiciones

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC Dif
1 Italia 9 5 4 1 0 12 3 +9
2 Checoslovaquia 6 4 3 0 1 9 6 +3
3 Alemania 6 4 3 0 1 11 8 +3
4 Austria 4 4 2 0 2 7 7 0
5 España 3 3 1 1 1 4 3 +1
6 Hungría 2 2 1 0 1 5 4 +1
7 Suiza 2 2 1 0 1 5 5 0
8 Suecia 2 2 1 0 1 4 4 0
9 Argentina 0 1 0 0 1 2 3 -1
9 Francia 0 1 0 0 1 2 3 -1
9 Países Bajos 0 1 0 0 1 2 3 -1
12 Rumania 0 1 0 0 1 1 2 -1
13 Egipto 0 1 0 0 1 2 4 -2
14 Brasil 0 1 0 0 1 1 3 -2
15 Bélgica 0 1 0 0 1 2 5 -3
16 Estados Unidos 0 1 0 0 1 1 7 -6



El Balón

Para el mundial en Italia se diseñó un nuevo balón, este fue conocido como Federale. Este modelo era muy parecido al de 1930, con la diferencia en que sus gajos aparecen entrelazados para conseguir que el balón fuera lo más esférico posible. Estaba formado por 13 gajos de auténtica piel. Se siguió utilizando el cosido para poder inflar la pelota.



Estadios

El comité organizador, buscando engrandecer a la Italia fascista, contaba con estadios de reciente construcción como el Estadio Nacional del Partido Nacional Fascista (remodelado en 1927), el Estadio de San Siro (1926), el Estadio Littoriale de Bolonia (1927) y el Estadio Giovanni Berta de Florencia (1931). El Estadio Nacional de Roma, sede de la gran final, y el Estadio Luigi Ferraris fueron remodelados con gran pompa para la ocasión.

Con motivo del evento se construyeron tres instalaciones más. La más moderna fue el Estadio Benito Mussolini de Turín, llamado así en honor al líder fascista, cuyas obras comenzaron en septiembre de 1932 y no concluyeron hasta mayo de 1933. Originalmente planificado para 65.000 espectadores, sobre el césped se construyó una pista de atletismo para que pudiese albergar más competiciones.



El afiche

Este afiche realizado por el diseñador gráfico e ilustrador italiano Gino Boccasile. Su estilo de diseño es más clásico y como nota curiosa tiene el número XII, referente a los 12 años del gobierno de Musolini.



La final

La final de la Copa Mundial entre Italia y Checoslovaquia se disputó en Roma el 10 de junio de 1934, a las 17:30 horas, con más de 50.000 espectadores que llenaron el Estadio Nacional del Partido Nacional Fascista.

El juego resultó muy igualado y emocionante. Italia intentó amenazar la portería de Plánička con balones aéreos, incapaces de sorprender al arquero. Por su parte, los checoslovacos no superaron la férrea línea defensiva italiana y se llegó al descanso sin goles en el marcador. Fue en el complemento cuando llegaron las emociones, pero para sorpresa de propios y extraños la apertura del marcador no la lograron los locales, sino precisamente Puč. Sólo 20 minutos le restaban a la presionada 'azzurra' para revertir la historia. Y fue precisamente esa desesperación la que les entregó la energía necesaria. La situación se le había complicado al equipo de Pozzo, quien tuvo que hacer variaciones tácticas para superar a los zagueros bohemios. Finalmente, el italo-argentino Raimundo Orsi consiguió el empate a nueve minutos del término del encuentro. Con el contrincante ya agotado, Angelo Schiavio hizo el 2–1 definitivo en el minuto 95 de la prórroga. Italia se proclamó así campeona del mundo por primera vez en su historia.