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América Latina

Las llamadas secretas de Cristina Kirchner

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P12 Cristina Kirchner


El periodista local, Luis Majul, difundió esta semana en Radio Berlín los audios de las escuchas telefónicas entre Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de Argentina, y Oscar Parrilli, extitular de la Agencia Federal de Inteligencia, ordenadas por el juez Ariel Lijo, en el marco de la causa contra Ibar Pérez Corradi, acusado de ser el autor intelectual de los asesinatos de los empresario farmacéuticos, Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. El siniestro fue conocido como el Triple Crimen de General Rodriguez —provincia de Buenos Aires—, y se sospecha que Parrilli encubrió a Corradi, por ello se investigan sus llamadas. En todos los audios se da cuenta de la fractura política presente en el peronismo, la corriente que desde 1989 hasta el 2015 triunfó en casi todas las elecciones. 


"Me imagino lo que puede llegar a ser un equipo económico encabezado por (Guillermo) Moreno. Yo pido asilo en la embajada de Rusia", ironizó Cristina, descalificando las proyecciones del exsecretario de Comercio Interior bajo su Presidencia. "Están todos más locos de lo que yo pensaba", vaticinó la senadora nacional. A su vez, en otro de los audios filtrados por el reportero, Kirchner opinó que otros miembros del Partido Justicialista (PJ) "están pensando que Macri no termina" su mandato. 


Por otro lado, durante las conversaciones con la exmandataria, Parrilli mencionó que "hay un ensañamiento" con Florencia Kirchner, hija de Cristina, porque "tiene 4.000.000 de dólares" y "la madre le adelantó la herencia". Al mismo tiempo, preguntó: "¿Por qué no hablan de la intimidad de los hijos de Macri? Nadie sabe dónde están, si existen o no existen". En cuanto al rol de la prensa argentina, la política le indicó a su exsubordinado que defienda pú blicamente a los periodistas que se desempeñaron en la Televisión Pública durante su gestión, dentro del programa '6-7-8', afín a su mandato. Cuando Mauricio Macri asumió la Presidencia y los reporteros se quedaron sin empleo. La medida fue muy criticada por otros medios muy consumidos a nivel local.


Sin embargo, Parrilli recordó que mientras gobernaron el país, otros periodistas demandaron al Estado por sumas millonarias, los comunicadores ganaron el litigio y nunca se los cuestionó mediáticamente por ello. En una de las llamadas también puede escucharse a los políticos debatiendo sobre a qué periodistas Cristina les brindaría un reportaje, y menciona a aquellos que son más allegados a su persona. Además, en las conversaciones, la dirigente manifestó: "Creo que hay que organizar la propia fuerza, el Frente para la Victoria, pero no cabeza conmigo". 


Sobre ello, argumentó que se trata de una fuerza donde no son "mayoría en todo lo que hoy conforma el espacio dirigencial". Asimismo, concluyó: "A ver, si vamos a la compulsa en la base, nuestro sector es mayoritario", dando cuenta de que poseen apoyo electoral. Uno de los datos políticos más destacables de las filtraciones, es que le confesó a su colega que añ os atrás hubiese votado a Carlos Menem, el expresidente que fue criticado públicamente por ella y Néstor Kirchner por las políticas económicas en la década de 1990. 


Por último, mencionando otra vez las disputas internas del peronismo, Cristina se refirió a los casos de corrupción vinculados a sus allegados, pero también a aquellos que rompieron vínculos y hoy lanzan críticas: "Que no se hagan las carmelitas descalzas". Una situación similar sobre filtraciones de charlas privadas entre Kirchner y Parrilli ya había ocurrido en 2017. 


Según informó Chequeado, la difusión de escuchas ordenadas por un juez no son, en principio, ilegales porque se trata de un tema de interés público que involucra a exfuncionarios. A pesar del gran eco mediático, la filtración también generó burlas en las redes sociales porque no se escuchan vinculaciones sobre el proceso judicial en cuestión.