Investigarán si el uso de tásers
instigó el suicidio del fugitivo acorralado
La Comisión Independiente de Quejas a la Policía (IPCC) investigará si dos disparos con armas de electrochoque (tásers) efectuados por la Policía británica contra el presunto asesino Raoul Moat instigaron su suicidio, informó The Observer.

Lo que sigue a la persecución, captura y suicidio de Moat es una investigación sobre los excesos de la fuerza policial.
Redacción ExpressNews
La IPCC ha anunciado una pesquisa sobre los últimos momentos de la confrontación entre Moat y los agentes, quienes, después de una búsqueda de una semana, lo acorralaron durante seis horas en un campo cercano a Rothbury (noreste de Inglaterra).
En la madrugada del sábado, el supuesto asesino fugitivo, buscado por matar a una persona y herir a otras dos, se quitó la vida con un arma suya, poniendo fin a un dramático suceso que había desatado una gran operación policial.
Poco antes de que el sospechoso se matara, los agentes le habían disparado hasta dos veces con táser, con descarga de 50.000 voltios, lo que podría haber tenido el efecto contrario al que teóricamente se deseaba, inmovilizarle para evitar que se quitara la vida, apunta el rotativo.
La IPCC también analizará otros puntos oscuros del procedimiento de la Policia de Northumbria, como, por ejemplo, por qué ignoraron las advertencias de la prisión de Durham, de donde Moat salió el 1 de julio, de que el sospechoso podía ser una amenaza para su ex novia.
El ex portero de discoteca, de 37 años y padre de tres hijos, acababa de cumplir una condena de 18 semanas por agresión sexual.
Se le acusaba de haber tiroteado, el sábado 3 de julio, a su ex novia, Samantha Stobbart, de 22 años, y a la actual pareja de ésta, Chris Brown, de 29, que falleció a causa de los disparos.
Un día más tarde, se supone que disparó también a un agente de policía a su paso por Newcastle, también en el noreste inglés.
Tras estos sucesos, Moat se dio a la fuga, lo que desencadenó una masiva operación policial que culminó con un cerco de cuatro días de la población de Rothbury, donde se halló su coche y en cuyas inmediaciones se suponía que estaba escondido.
La Policía de Northumberland aconsejó a los vecinos no abandonar sus hogares, y cerrar bien las puertas y ventanas, lo que aumentó el clima de pánico creado por la presencia en la localidad del aparentemente enajenado asesino.
Tras la conclusión del suceso con la muerte de Moat, diversos miembros de su familia, incluido su hermano Angus, le han descrito como una víctima y han criticado que no se les llamara a negociar para intentar convencerle de que se entregara.
En declaraciones a la BBC, Angus Moat condenó hoy también la actuación de los medios de comunicación, cuya retransmisión en directo de los últimos momentos de la vida de su hermano había convertido lo ocurrido en una ejecución pública.
Hacia el final de su acorralamiento por la Policía, el propietario de un hostal con panorámica sobre la zona oyó como Moat, cansado y frotándose la cara con las manos, decía a los negociadores: "No tengo padre. No le importo a nadie". |