Descubren un supuesto caso de abuso
de cascos azules en Haití en momentos en que se replantea su futuro

A pesar de que la investigación se encuentra en su fase inicial la ONU habría descartado el abuso sexual contra el joven.
Federico Pettinato
Especial ExpressNews
Un video se transformó en la prueba de un supuesto caso de abuso por parte de cascos azules uruguayos que participan en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). La noticia tomó rápidamente estado publicó y generó importantes críticas por parte de la comunidad internacional. Representantes de Sudamérica, región que mayor cantidad de soldados ha aportado a la misión internacional, se reunieron para establecer el destino del contingente a partir de 2012 y analizaron el hecho.
La filmación, capturada mediante un teléfono celular, tuvo lugar el día 20 de julio en una base militar en la ciudad de Port Salut, en el sur de Haití. En ella se puede observar a un grupo de efectivos uruguayos que mantienen atado a un joven haitiano llamado Johnny Jean en un colchón mientras se burlan de él. Uno de los militares realiza además movimientos de dudoso carácter a espaldas del agredido. Al final de la grabación el joven es desatado y se reincorpora sin dar señales claras de su forma de sentir respecto a los acontecimientos.
El video fue descubierto de forma casual por Fegens Viaud, un primo de Johnny, quien tuvo acceso al celular del militar uruguayo que había grabado el hecho. El efectivo le prestó el teléfono para que pudiera descargar parte de la música que contenía. Fegens encontró entre los archivos un video y al reproducirlo reconoció en la escena a su primo Johnny. Luego de la sorpresa inicial transfirió el video a su propio teléfono y posteriormente informó sobre lo sucedido.
Solo luego de que los acontecimientos tomaron estado público Johnny decidió realizar la denuncia de que había sido víctima de un caso de abuso sexual. Según el periodista Ansel Herz de la agencia Associated Press (AP), la denuncia no se realizó antes porque Johnny estaba "traumatizado" y no le comunicó a su familia lo que presuntamente había ocurrido. El joven habría confesado rememorando el hecho: "Tenía miedo, mucho miedo".
Según AP el doctor Clifford Gauthier habría realizado una inspección clínica al joven un mes después del supuesto ataque. El médico declaró que a pesar de haber realizado la revisación cinco semanas después del hecho habría encontrado lesiones que podrían ser indicio de un caso de abuso sexual.
El video y la noticia del supuesto abuso circularon rápidamente por Haití y generaron un profundo malestar que se tradujo en manifestaciones de rechazo al hecho y reclamos de justicia. La Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH) amplió la denuncia al asegurar que Johnny fue sodomizado al menos dos veces.
En medio del escándalo por el comportamiento de miembros de la MINUSTAH se celebró en Montevideo una cumbre de los cancilleres y ministros del Defensa de la región. La reunión tuvo como objetivo evaluar y decidir el futuro de la misión humanitaria en Haití. Durante el encuentro los representantes de la región acordaron la intención de reducir desde 2012 el número de efectivos de la misión que en la actualidad suman 12.270 soldados y que se incrementó en unos 2.000 militares luego del terremoto que destruyó al país en 2010.
El chileno Mariano Fernández, líder de la misión, anunció que el 16 de septiembre solicitará al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la reducción progresiva del número de efectivos que prestan servicio en Haití. "La propuesta está en marcha, y estamos de acuerdo en que el aumento de hace un año y medio por el terremoto ya puede reducirse. (El contingente) ya cumplió prácticamente su tarea", señaló Fernández tras una reunión en Montevideo.
El jefe de la misión se refirió al papel de los efectivos en el país caribeño y la decisión de comenzar el año próximo su retiro: "El objetivo es lograr estabilidad política y fortalecer las instituciones (...) Si eso camina bien, el programa puede disminuir (sus tropas)". En referencia a la forma en que esta disminución se debería llevar a cabo, el canciller uruguayo Luis Almagro expresó: "Debe ser gradual y basándose en la seguridad y el desarrollo sostenible (de Haití) como componentes esenciales".
Los participantes de la cumbre también repudiaron el accionar de los militares implicados en el supuesto caso de abuso pero evitaron hacer un juicio respecto a cuales fueron los acontecimientos. Según se informó en la cumbre, Naciones Unidas, el Gobierno de Haití y Uruguay iniciaron investigaciones para esclarecer el hecho. También se informó que será la justicia uruguaya la encargada de juzgar a los acusados.
Según señaló Fernández "El incidente, sea cual sea el resultado, es inaceptable y Naciones Unidas procedió a la denuncia", también informó que "Lo que la ONU hace es un acopio de antecedentes para evitar que desaparezcan los testimonios de los hechos" y "se transfiere (la información) a la justicia uruguaya".
A pesar de que la investigación se encuentra en su fase inicial la ONU habría descartado el abuso sexual contra el joven. Esa información se desprende del informe presentado al congreso uruguayo por el ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro. A pesar de ello el canciller Almagro se refirió a las acciones de los uniformados implicados como "actos aberrantes, contrarios a la moral y a las normas jurídicas". Uruguay lamentó profundamente el incidente y realizó un pedido de disculpas formal a Haití prometiendo una investigación seria y el castigo de los culpables.
Los cuestionamientos a las fuerzas de la ONU que desempeñan funciones en Haití no son nuevos. En noviembre de 2010 se inició una revuelta popular contra las fuerzas de paz de apostadas en el país. Un trascendido, sin fuente concreta de información, instaló la idea en la comunidad haitiana de que el contingente nepalí, parte integrante de los cascos azules, habría ingresado el virus del cólera al país, transformándose en el responsable del inicio de la epidemia en Haití. El descontento se transformó en enfrentamientos que dejaron tres haitianos muertos, soldados de la ONU heridos y paralizaron momentáneamente la ayuda humanitaria.
Sin intentar desmerecer el valioso esfuerzo de miles de personas por mejorar la calidad de vida de los haitianos, la difusión de este caso debería servir para generar un debate acerca del nivel de efectividad que la ayuda que los organismos multilaterales han tenido en el país caribeño. A pesar de la ayuda Haití continúa sufriendo las consecuencias de ser el país más pobre de la región y no logra superar los estragos causados por el terremoto sufrido en enero de 2010. |