La herencia de Uribe
Las denuncias del Gobierno colombiano sobre la presencia de jefes guerrilleros en Venezuela, no solo han tensionado las relaciones entre Caracas y Bogotá. Contrario al apoyo casi unánime recibido en la larga lista de incidentes con los países vecinos, en Colombia el anuncio ha levantado críticas por el escenario adverso que el presidente Álvaro Uribe heredó al nuevo Gobierno y rumores sobre una posible ruptura con el presidente electo Juan Manuel Santos.

Santos recibirá la presidencia de Colombia con el reto de reparar las relaciones con Venezuela.
Alberto Fernández
albertof@expressnews.uk.com
Redacción Bogotá
El ministro de Defensa, Gabriel Silva, fue el encargado de revelar a los medios de comunicación las pruebas "irrefutables" sobre la presencia de líderes guerrilleros en Venezuela. Según Silva, con esto su Gobierno pretender dejar claro que el deterioro de las relaciones con Venezuela se debe a la falta de compromiso del presidente Hugo Chávez para combatir el terrorismo en su territorio.
La respuesta del Gobierno venezolano no se hizo esperar. El presidente Chávez llamó a consultas a su embajador en Bogotá, Gustavo Márquez, y advirtió que de continuar "con sus locuras, en las próximas horas voy a romper las relaciones con Colombia y eso haría muchísimo más difícil" una futura normalización del trato binacional.
Chávez aprovechó para descartar su presencia en la posesión de Santos el próximo 7 de agosto por temor a un atentado en su contra y apuntó a que las declaraciones de Silva responden al "desespero de la extrema derecha que rodea a Uribe para tratar de generar un gran conflicto, de impedirle a Santos que vuelva a establecer relaciones respetuosas con su hermana Venezuela".
Días antes, Chávez había autorizado a su canciller, Nicolás Maduro, para reunirse con María Ángela Holguín, ministra colombiana de Relaciones Exteriores designada.
"Saboteando" los acercamientos
Aunque el Gobierno colombiano ha denunciado en repetidas oportunidades la presencia de guerrilleros en Venezuela, ésta es la primera vez que lo hace formalmente, presentado coordenadas exactas de campamentos "fijos", videos probatorios y solicitando a la Organización de Estados Americanos (OEA) convocar a una sesión extraordinaria del Consejo Permanente para examinar el tema.
Pero esta contundencia no evitó que se oyeran críticas contra la administración Uribe, si bien en Colombia las versiones sobre la presencia de miembros de las FARC y el ELN en el país vecino tienen un alto grado de credibilidad.
El ex presidente colombiano Andrés Pastrana cuestionó "por qué el presidente Uribe lleva seis años con las pruebas en la mano y solamente dos semanas antes de salir de su gobierno las está presentando".
Los analistas coinciden en que las denuncias se hacen en un momento inoportuno y señalan que Uribe lo hizo por dos motivos. El primero, la "indignación" que siente con las amables invitaciones de Santos a Chávez para que asista a su posesión; el segundo, la actitud conciliadora del presidente electo lo pone en una situación incómoda, pues implica que con Venezuela se puedo haber privilegiado el dialogo frente a la confrontación, evitándose los costos económicos y sociales de la crisis diplomática.
Aun cuando logró "sabotear" la presencia de Chávez en la posesión de Santos, Uribe hizo que tomaran más fuerza los rumores sobre una presunta ruptura con el Presidente electo.
Quienes aseguran que entre ambos se ha abierto una brecha, se apoyan en que Santos aceptó la adhesión del ex presidente César Gaviria a su campaña y nombró a Juan Camilo Restrepo como ministro de Agricultura. Tanto Gaviria como Restrepo son fuertes críticos del Gobierno.
Sobre este tema no hay una certeza. Es más, lo que se puede apreciar es Santos y Uribe siguen estando en la misma orilla política, a pesar de la diferencia de estilos que señalan los analistas y la prensa local.
Pero así se descarte una ruptura con Uribe, es claro que Santos no hablará el mismo lenguaje. Contrario a la estrategia de confrontación de su antecesor, el Presidente electo ha propuesto "restablecer el diálogo para ver cómo podemos resolver el problema de la presencia de terroristas en Venezuela". Sabe que Uribe está de salida, mientras que Chávez gobernará hasta el 2013, si no se hace reelegir por otros seis años. |